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16 Mayo 2008 | Sin Comentarios

Sociopatía Hombre-Perro

MVZ Stéphane Meder Vincileoni
Presidente ALZ (Asociación Latinoamericana de Zoopsiquiatría)
Miembro de ZOOPSY (Organización Internacional de Zoopsiquiatría)

Las sociopatías hombre-perro y entre perros representan por si solas un gran porcentaje de los trastornos del comportamiento. Se habla incluso que serían del orden de 50 % en consulta canina. En realidad se trata de un problema estrictamente de comunicación entre el propietario y su perro. Al considerar al perro como un miembro de la familia es común dar prerrogativas que dan lugar a una comunicación ambivalente entre el animal (ya que llena de contrasentidos etológicos) y el hombre sin que el propietario se deje dominar ya que ejerce su autoridad en multitud de ocasiones. Es también un hecho de nuestra sociedad moderna donde las parejas trabajan y dan en consecuencia menos atenciones a su perro creyendo compensar esta falta otorgando prerrogativas. Prerrogativas que en si dan un estatus de dominante al perro.

La inserción jerárquica

“La jerarquía es necesaria para que la manada pueda existir, el cachorro debe encontrar de facto su lugar en el seno de su nueva manada-familia-humana. Pero no es raro encontrar en clientela gentes que viven con su perro….” (Pageat P.) el cual dormirá en la recámara, tendrá su lugar en el salón o sobre el diván o un sillón, en el pasillo cerca del cuarto de los propietarios o de los niños pero con vista sobre las principales piezas de la casa o del departamento y muy probablemente en una casa de dos pisos sobre la escalera. “Muy a menudo la situación es desagradable ya que los propietarios por desinformación, al no respetar la jerarquía canina, se encuentran corregidos, entonces mordidos por su perro. Es preferible para la familia que el perro sea dominado” (Pageat P.). En efecto secuencias agresivas territoriales, por irritación o jerárquicas serán en estos casos el motivo de consulta de los propietarios bajo condiciones muy precisas:
- cuando que Kiki duerme o parece dormir se intenta pasar a su lado en el pasillo, este inicia una secuencia de agresión gruñendo;
‘ la señora esta en su cama leyendo un libro, Kiki duerme al lado de la cama de la señora sobre un pouf. La señora cierra su libro y lo pone sobre el burí, Kiki inicia una secuencia agresiva;
- Kiki está en el estudio de la señora y no la deja salir, cuando que dormía, está visiblemente molesto gruñendo y amenaza morder si la señora de desplaza del lado donde esta acostado.

La inserción jerárquica se establece alrededor de tres actos principales:
1.- la ingesta de alimentos;
2.- la gestión del espacio;
3.- la gestión de los contactos, es decir la sexualidad.

1.- La ingesta de comida
Lo que hay que hacer
- dar la comida siempre después de los amos o aparte;
- en un lugar sin importancia en la vida social de la familia. Es decir que no este en medio de la cocina y no sea un lugar de paso obligado;
- dejar el plato disponible únicamente una decena de minutos, quitarlo hasta la próxima comida.

Lo que no se debe de hacer
- comida a libre disposición;
- ninguna comida entre las comidas;
- ningún resto de comida;
- no ver jamás al perro comer.

2.- La gestión del espacio
- debemos recordar simplemente que el lugar de reposo de los dominantes está formalmente prohibido al dominado y que el campo de aislamiento se encuentra más o menos confundido con el campo de agresión; debemos indicar entonces no manipular al animal cuando esté se encuentra en él.

3.- La sexualidad o la gestión de los contactos
- si el perro se percibe como dominante, va a tratar de ocupar la recámara de sus amos e intentar sacar su competidor directo. El perro tendrá de hecho la iniciativa de los contactos. Así, no es raro encontrar propietarios quiénes para acostarse, deben proceder a toda una serie de maniobras, cuando no han abandonado ya su cama para dormir en el diván. Podemos imaginar con mucha facilidad el peligro que puede representar esta situación en función del tamaño del perro (Pageat P.).

LAS MANIFESTACIONES EVOCADORAS DE UNA SOCIOPATIA

Los perros son generalmente presentados a consulta por los siguientes motivos:
- amenazan (gruñen),
- mordisquean una o varias personas de su medio para apropiarse de comida, de espacio o de contactos.

Estas manifestaciones pueden limitarse a:
- micciones ejecutadas sobre objetos muy visibles (pies de la mesa, el canapé, la cama),
- destrucciones de mobiliario situado cerca de las salidas cuando el perro es dejado solo en la casa y alrededor de las ventanas.

En las agresiones encontraremos siempre en el estadio I una secuencia comportamental completa. Es decir con una fase apetitiva, de consumo y de apaciguamiento. Cuando la secuencia de agresión no comprende más que la fase de consumo, es decir únicamente la mordida y esta repetida, estamos frente a una instrumentalización de la agresión que firma una hiperagresividad secundaria en un estadio II de sociopatía.

Pronóstico

Implica una condición obligatoria:
un perro que goza de una o varias prerrogativas asociadas a un estatus de dominante y dos de los siguientes síntomas:
- triade de las sociopatías (agresión jerárquica + agresión por irritación + agresión territorial);
- aumento de la ingesta de comida cuando el perro se encuentra en presencia de uno o varios miembros de la familia;
- micciones jerárquicas;
- montas jerárquicas sobre una misma o varias personas del mismo sexo que el perro;
- seudociesis con poca leche, no hay maternidad pero agresión maternal cerca del objeto sustituto cuando el propietario se acerca;
- apropiación de los niños y agresión maternal cuando el propietario se acerca;
- agresión sobre los niños de la propietaria;
- destrucción de mobiliario alrededor de las salidas por las cuales el propietario puede dejar su domicilio o alrededor de las ventanas desde las cuales el perro los ve partir.

Pronóstico

Es excelente en el estadio I sin recurrir a la quimioterapia si el animal no es de gran tamaño (Leonberg o San Bernardo por ejemplo). Patrick Pageat señala que si la mordida es realizada con los incisivos brevemente, el perro se percibe como dominante, lo cual vuelve más difícil la inversión de la relación y el tratamiento es más largo. En cambio, cuando el perro muerde sosteniendo su presa hasta la sumisión del perro o del amo, la posición del perro es muy ambigua, en consecuencia la inversión en la relación se realiza con poco esfuerzo. Sin tratamiento, la evolución de una sociopatía puede hacerse en dos sentidos: o hacia una hiperagresividad secundaria (la mayoría de las veces) o estadio II, o hacia una ansiedad (35 % de los casos) precedido de un estado fóbico.

Tratamiento

En el estadio I, la terapia instituida es la de la Regresión Social Dirigida (RSD). Se trata de una terapia cognitiva que tiende en restituir al animal en su medio en un contexto jerárquico estable. La terapia consiste en quitar las prerrogativas del animal otorgadas al perro, controladas por este a nivel de la gestión de la comida, del espacio y de los contactos. Es importante fijar gradualmente objetivos a alcanzar por los propietarios comenzando por las prerrogativas más simples para evaluar cada mes los resultados obtenidos. Para el propietario la terapia de RSD puede ciertamente ser difícil de iniciar. Hay que acordarse que estas prerrogativas han sido otorgadas en un contexto familiar donde el perro es considerado como un miembro a parte entera de la familia, entonces al mismo título que cualquier miembro de la familia. Habrá que tomar en cuenta además los conflictos latentes en
tre los propietarios.

Spraybarrier et Spraycommander

SPRAYBARRIER y SPRAYCOMMANDER son dispositivos que recurren al estímulo disruptivo y que pueden ser herramientas extremadamente útiles para volver a dar confianza al propietario y los miembros de la familia. También para quitar las prerrogativas progresivamente, las cuales son adquiridas y son ciertamente difíciles de quitar en un primer tiempo sobre el plano emocional.
Hay que tomar en cuenta que un perro en un contexto de sociopatía no es feliz, sufre. Sus propietarios durante la institución de una terapia cognitiva pueden sentir un cierto malestar frente a las costumbres adquiridas y para invertir la relación. Hay que proceder poniendo todo en obra para facilitar la terapia y motivar a los propietarios mostrándoles que esto puede realizarse simplemente sin recurrir al castigo y sin confrontar al animal. Es necesario antes que todo recuperar la gestión de los contactos y de los espacios para los propietarios.

SPRAYCOMMANDER permite interrumpir secuencias comportamentales indeseables mediante el estimulo disruptivo accionado por control remoto redirigiendo al animal hacia por ejemplo su lugar de dormir (neutro) o para evitar que tome la iniciativa de los contactos.

CUIDADO: si un propietario ordena a su perro ir hacia su lugar de dormir, cuando que esta en una pieza, después de una fase de amenaza (fase apetitiva de una secuencia comportamental), hay que recomendarle no ponerse en el marco de la puerta para dejar al perro la posibilidad de irse efectivamente ya que podría ser nuevamente objeto de amenazas por su perro, sino al lado de la puerta.

Para la gestión del espacio y de los contactos SPRAYBARRIER (un dispositivo en forma de plato emite una frecuencia radio de baja intensidad que recoge un collar receptor que el animal lleva al cuello para delimitar espacios donde no podrá entrar al producirse un bip sonoro para avisar y una vaporización al acercarse al perímetro) en las primeras tres semanas de tratamiento puede ser útil para prohibir el acceso a algunas piezas (el comedor, el salón, las recámaras, él o los pasillos) pero también para la gestión de los contactos para que el perro pierda la iniciativa de estos con sus amos. La iniciativa de los contactos debe partir del propietario mediante una orden o invitación a jugar por ejemplo fuera de las zonas donde será colocado SPRAYBARRIER.

Referencias
BEATA C. Las sociopatías. Buenos-Aires, Argentine. Marzo 2000.
DRAMARD V. Conduite à tenir devant un chien qui fugue. Le Point Vétérinaire, Vol. 31, no. 207, mai 2000:247-254.
GAULTIER E. L’agressivité canine.
GECAF. Curso básico. México D.F., FMVZ-UNAM, Marzo 1999: 188.
MEDER S. Jerarquización Interespecífica. Buenos Aires. Argentina. Marzo 2000.
PAGEAT P. Pathologie du comportement du chien. 2 ème Edition, Ed. du Point Vétérinaire, 1998: 382.

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9 Mayo 2008 | Sin Comentarios

Tratamiento de los Problemas de Comportamiento en Perros y Gatos
(’Treatment of Behavior Problems in Dogs and Cats’)
Henry R. Askew
Munich, 1996. Editorial Blackwell Science
Capítulo 10. Agresión por Dominancia hacia miembros humanos de la familia
Como muestra el gráfico 10, en un estudio con 147 casos de perros que mostraban agresión
severa hacia humanos, más de la mitad mostraron agresión hacia miembros de la familia
(agresión intra grupo). Y como muestra el gráfico 10.2, aproximadamente en el 72% de ellos
se trataba de agresión competitiva por dominancia, o lo que es lo mismo, agresión por
dominancia. En conjunto, 56 de los 147 perros (aproximadamente el 38%) mostraron esta
forma de agresión en un grado de moderado a severo - un porcentaje sustancialmente más
elevado que el 23.3 y 19.6% de las cifras citadas por Borchelt y Voith (1986). Cincuenta y uno
de estos perros eran machos (aproximadamente el 91%, lo cual concuerda con las cifras de
Borchelt y Voith).
La Agresión por Dominancia hacia miembros de la Familia siempre ocurre en una o en ambas
de las situaciones siguientes:

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27 Febrero 2008 | Sin Comentarios

Artículo publicado en VORAUS. El PDF está en este enlace.

Autor: Alicia Fernandez Foruny

La conducta agresiva es la más frecuente de las alteraciones de
comportamiento en los perros domésticos. En realidad, la conducta
agresiva tiene una función de autoprotección que está íntimamente ligado
a su instinto de supervivencia si el perro viviera en un medio salvaje.
También los machos compiten por cópula y para ello, deben hacer desistir
a sus competidores, derrotándoles. (Selección sexual).
Debemos tener en cuenta que la mayoría de las conductas agresivas son
para la especie canina, patrones normales de comportamiento, lo cual
hace más difícil la resolución de este tipo de problemas. Ahora bien, desde
que el perro comparte su nicho trófico con la especie humana, y pasa a
ser un miembro más de la familia que lo acoge, todas las formas de
conducta agresiva son inaceptables y hay que corregirlas de raíz.
Hay que tener en cuenta que la mayoría de casos de agresividad hacia
personas están mal diagnosticados y que hoy en día, se sacrifican más
animales de los que realmente haría falta. Por ello, es imprescindible
realizar una anamnesis con la mayor cantidad de datos posibles.
Deberemos analizar las situaciones de riesgo familiar y del entorno y
llevaremos a cabo el pronóstico y el tratamiento adecuado para cada caso
concreto, basándonos en los parámetros obtenidos por un examen físico,
neurológico, y analítica completa.
Causas del comportamiento agresivo. Las posibles causas del
comportamiento agresivo son varias y se pueden clasificar según su
etiología en causas orgánicas y causas no orgánicas.
· Causas orgánicas (15 % de los casos) Se consideran en este grupo
aquellas causas físicas que afectan al animal, que pueden ser
fácilmente detectables en la exploración (dolor, prurito, debilidad,
desorientación,…) o por el contrario, causas más difíciles de
detectar a primera vista (hipotiroidismo, hidrocefalia, tumores
intracraneales, epilepsia y otras, como enfermedades víricas,
bacterianas o tóxicas que cursan con afecciones encefálicas y
síntomas neurológicos.
· Causas no orgánicas (85 % de los casos) Se pueden clasificar en
una gran variedad de tipos distintos, pero como veremos a
continuación, la mayoría de casos que pueden llegar a la clínica, se
pueden resumir en tres: agresividad por dominancia, agresividad
territorial y agresividad por miedo.
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Es de suma importancia poder llegar a un diagnóstico exacto del tipo de
agresión que estamos tratando, ya que hay varios tipos de conductas
agresivas y por ende, distintos tratamientos para cada una de ellas. Por
eso es muy importante hacer la anamnesis en el domicilio, porque
tendremos la oportunidad de observar el comportamiento del perro, su
lenguaje gestual, ante qué señales agonísticas reacciona, etc.
Obviamente también hay distintos pronósticos, que en definitiva, es una
de las cosas que más preocupa a los propietarios de un perro de estas
características. Por poner un ejemplo, la agresión maternal tiene un índice
altísimo de resolución satisfactoria, mientras que la agresividad por
dominancia tiene un pronóstico reservado.
El acto agresivo en los perros es un comportamiento que ha
evolucionando dentro de un marco concreto y complejo y que la selección
natural ha premiado. Sobrevivir o morir son las dos cuestiones que se
presentan ante un acto agresivo, cuando se presenta, o cuando se
defiende… claro que hay muchas otras alternativas y dependen tanto del
individuo que la presenta, como de la balanza costes-beneficios, sirva
como ejemplo “la conducta del burgués” (Pozuelos, et. al 2003 La Etología
del Perro)
Para centrarnos un poco más y no desviarnos demasiado del tema que
nos ocupa, que es la especie doméstica, la conducta agresiva se inhibe, se
redirige, y se controla. De eso se ocupará la madre de los cachorros,
durante su periodo sensible. La madre, tratará de fijar unos patrones de
comportamiento en los cachorros parecidos a los suyos. Les enseñará a
inhibir el mordisco, a adoptar la postura de sumisión, a no pasarse y les
enseñará de la mejor manera que sabe. El cachorro aprende cuáles son
las señales de advertencia y las consecuencias de no reconocerlas. Será
castigado cuando insista o muestre pocas ganas de aprender.
Cuando un animal agrede, es que tiene una buena razón para hacerlo.
Obviamente desde el punto de vista humano esto es inaceptable, pero es
importante que esto sea tenido en cuenta por el propietario para que no
se genere un sentimiento negativo hacia el animal, que acentúe aún más
el ya deteriorado vínculo existente entre el dueño y su perro.
Existe una clasificación de las conductas agresivas que presentan los
cánidos y está basada en el estímulo que desencadena la conducta
agresiva. Es interesante conocerla, ya que nos permite entender un poco
mejor al animal que presenta este problema.
Los distintos tipos de conductas agresivas son:
Agresión Predatoria
Es la agresión dirigida a lo que el perro toma como una presa. El ejemplo
típico sería los perros que persiguen a los ciclistas que pasan, o a
personas que corren.
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Agresión entre machos
Esta es una conducta muy frecuente en las casas donde conviven uno o
más perros machos. Es una conducta influenciada por la testosterona y
cuando ocurre este problema, una posibilidad de tratamiento es la
castración del beta o perro subordinado, ya que con ello, aumentamos
mucho más la distancia jerárquica entre ellos. Además, el propietario,
debe darle al alfa un trato preferente, esto es, alimentarle primero, darle
atención primero y no inmiscuirse en el establecimiento de la jerarquía
canina, tratando de separar y zanjar cualquier disputa de rango entre
ellos. En los casos en que el propietario no desea castrar a sus perros,
existe la posibilidad de medicar a los perros con hormonas
(progestágenos) pero en general, aunque la medicación surta efecto,
cuando se deja de usar vuelve a aparecer el problema.
Agresión entre hembras
Esta es una alteración mucho más difícil de resolver que la anteriormente
citada porque la influencia hormonal es mínima. Aquí el desencadenante
es el no establecimiento de un orden jerárquico entre las perras que
conviven juntas que suele ser consecuencia de que el dueño participa e
impide el establecimiento jerárquico de ambas perras. Se necesita un
propietario que tenga un gran dominio sobre las hembras que se agreden
para que pueda inhibir en ellas el deseo de confrontación. Igualmente
aunque esto pasara, cuando el dueño no esté presente, es muy probable
que las perras peleen, por lo que en estos casos, está indicado el
separarlas cuando no puede haber un control por parte del propietario.
Agresión por miedo
Esta conducta se presenta en animales inseguros y de poco carácter que
al querer ser tocados por alguien y no tener posibilidad de escapar, se
sienten acorralados y muerden. En general nunca producen mordidas
graves, pues no lo hacen con convicción. Lo único que buscan es alejar el
estímulo que les produce el miedo. Son animales a los que no se los debe
tratar con brusquedad. Necesitan una terapia conductual y una
medicación para superar sus fobias, y esta debe ser prescrita siempre por
un facult
ativo. Con este tipo de perro, siempre deberemos guardar una
distancia de “seguridad” para que el perro no se vea forzado a “atacar”.
Siempre hay que dejarle una salida para que no se sientan amenazados y
en todo caso puedan huir. Ya sabemos que el perro que se siente
amenazado actúa de dos maneras: ataca o huye.
Agresión por dolor
Es una conducta que tiene una función protectora para el animal ya que
es un modo de defensa. No obstante, es inaceptable que un animal
muerda a su dueño cuando éste, por ejemplo, le está curando. La forma
de evitar este comportamiento es habituar desde cachorro al perro a
inhibirse ante pequeños dolores que le produzca el dueño al curarle una
otitis, una herida, etc
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Agresión territorial
Es una conducta normal en el perro y en muchos casos buscadas por los
propietarios cuando desean que sean guardianes de su propiedad. Muchas
veces el animal se excede en esta conducta y resulta un problema a
solucionar. Es el caso de los animales que intentan agredir a las visitas,
carteros, y cualquier persona extraña al núcleo familiar. La educación del
perro desde cachorro, es la mejor prevención para evitar esta situación.
No se debe fomentar excesivamente esta conducta pues el animal, por sí
mismo la va a presentar. Cuando le es fomentado, se torna más agresivo
porque quiere satisfacer a su dueño y en general, termina siendo un
animal insociable e inmanejable.
Agresión maternal
Es la agresión desarrollada por las perras con cría de pocos días de vida.
Está influenciada hormonalmente y depende de la relación que tenga con
sus dueños que desarrolle esa conducta con los mismos. Generalmente al
mes de haber parido, esta conducta desaparece. Agresión por alteraciones
fisiopatológicas Este comportamiento se debe a desórdenes neurológicos,
tanto físicos como químicos, a través de las sustancias que intervienen en
la transmisión de impulsos nerviosos. Obviamente es un problema de
resolución estrictamente médica y son necesarios determinados exámenes
veterinarios para llegar a un diagnóstico correcto. También algunas
enfermedades hormonales son causantes del comportamiento agresivo de
un animal, como por ejemplo, el hipotiroidismo.
Agresión por dominancia
Este tipo de agresión es la más frecuente de todas las conductas agresivas
de los perros. Generalmente se observa en machos sin castrar, mayores
de un año y medio de edad. Existe una mayor incidencia en los animales
puros de raza, que en los mestizos. Esto es debido a que las cualidades
estéticas que se premian en las exposiciones caninas, tales como cola
erecta, porte alto, cabeza muy levantada, son muy similares a las
actitudes y gestos propios de animales dominantes. El hecho de que
debido a que somos nosotros los que decidimos quiénes tienen más
posibilidades de reproducirse, lleva a una fijación en los genes con estos
caracteres potencialmente dominantes. El perro que es agresivo por
dominancia, puede serlo con todos o con alguno de los habitantes de la
casa. Por lo común, son animales muy amigables con los extraños. Debido
a que el mundo de los cánidos se maneja con gestos, posturas y contactos
corporales fuertes y como el perro es un animal social y gregario, los
estímulos específicos que desencadenan la agresión, son los contactos
corporales que sus dueños tienen para con ellos, tales como, caricias,
cepillado, intentos de colocarles el collar o intentos de sujeción. Para el
propietario, el ataque del perro no fue provocado pues él sólo lo estaba
acariciando, pero para el perro había muy buenas razones para agredir.
Esto es un punto crítico, ya que a la persona agredida le cuesta mucho
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entenderlo. Casi siempre los animales dominantes avisaron antes de llegar
a la agresión directa.
Las señales de dominancia que el perro realiza para con sus dueños antes
de llegar a morder, son varios. Por ejemplo: colocar su cabeza
presionando sobre las rodillas de la persona, mirarlo fijamente a los ojos y
no desviar la mirada, permanecer en el paso frente al propietario y no
moverse del lugar… Si el dueño ha estado permitiendo todas estas
situaciones, ya sea por temor o por desconocimiento, el animal comienza
a creer que es el alfa, está por encima de su dueño y éste es su
subordinado. Otro factor que afianza al perro en su condición de alfa, es el
hecho de que muchas personas tienen la costumbre de dar de comer al
perro antes de que coma la familia y por ende, le da al perro parte de la
comida del plato cuando el perro así lo solicita.
¿Qué mensaje recibe el perro? Que tiene prioridad sobre el recurso
disponible y derecho a alimentarse primero. Además, estamos reforzando
este comportamiento dándole de comer de nuestro plato sin haber
terminado nosotros. Por consiguiente, el perro entiende que debe
reprender al dueño de la manera que sabe, cuando este no cumple con las
reglas caninas de subordinación.
Este es el inicio de la Agresión dominante. Si bien la confrontación física
puede invertir o detener este problema, no todos los propietarios de
perros tienen la capacidad de lograrlo, sobre todo cuando se trata de
perros con un peso y una fuerza considerables. Llegados a este punto, es
imposible para el dueño obligar al perro a adoptar una postura de
sumisión (alpha roll over) si antes no se han cambiado las reglas del
juego, que le hayan hecho entender al perro cuál es su puesto en la
jerarquía familiar de su manada. Por supuesto, esta técnica deberá ser
realizada con toda la prevención y cuidado por parte del dueño o el
experto en modificación de conducta y se utilizarán todos los medios
necesarios para prevenir cualquier accidente de tipo agresivo que muestre
el perro. Es recomendable por tanto, el uso de un bozal, para cualquier
manipulación que hagamos al perro y no prescindiremos de él hasta estar
seguros de que no va a haber ningún tipo de reacción ni problema.
El objetivo del tratamiento conductual es evitar lesiones e invertir el orden
jerárquico en la mente del perro, y en la del dueño. Hay que actuar con
mucho tacto y dejar las cosas claras al propietario. Para ello, es
importante que el dueño acepte que ha cometido una serie de errores.
El perro, como animal social y gregario, necesita un líder. Si el dueño no
lo es, ese puesto lo ocupará su perro, comportándose como tal y dando
por hecho una serie de privilegios que tiene como alfa. Normalmente, los
educadores caninos nos encontramos aquí con un problema añadido: el
dueño. Este cree que lo ha hecho todo bien y está convencido de que el
culpable es su perro. Cuando entienden los conceptos de gregarismo,
manada jerarquía y como se consiguen, tenemos ya mucho ganado,
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porque sabrá el alcance de todos y cada uno de los errores que ha
cometido, y estará en el proceso de conseguir tener el control de su perro.
Para ello, utilizaremos todo lo que esté a nuestro alcance para
conseguirlo. A partir del momento que el perro se tenga que “ganar el
pienso”, estaremos en el buen camino de conseguirlo.
El propietario debe evitar todas las actitudes que puedan significar un reto
de dominancia para el perro y así evitar las situaciones potencialmente
peligrosas.
Se debe, además, comenzar con un programa bien detallado de
modificación de conducta como por ejemplo el retiro de afecto y atención
social cuando el perro mue
stra algún signo de agresividad, enseñarle
algunos ejercicios de adiestramiento y recompensarlo cuando lo hace
bien, sacarlo a la calle bastante tiempo para que gaste energías. No hay
que olvidar que un perro que es agresivo con su dueño en su territorio, tal
vez no lo sea en la calle por la inseguridad que esta última le inspira.
Características de la agresividad por dominancia
Se tiene que cumplir:
1. Hacia personas conocidas.
2. Postura ofensiva.
3. Se manifiesta en situaciones de competencia o conflicto jerárquico.
Las situaciones más frecuentes son:
· Castigar al perro
· Desplazar al perro
· Molestarlo mientras come.
· Contacto visual directo.
· Pasar por encima del animal.
· Ponerle la correa o bozal.
· Acariciarlo.
· Acicalarlo
· Manipularlo
· Contenerlo
Pero también hay excepciones, por ejemplo: hay perros tan dominantes
que también muestran conducta agresiva hacia desconocidos.
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Perros que por dominancia, adoptan una postura ambivalente. En estos
casos hay que preguntar cuando fue la primera vez que el animal mostró
agresividad y cuál fue la respuesta del propietario, ya que puede tener
miedo al propietario pero seguir siendo dominante y por lo tanto, hay que
tener en cuenta que si cumple los requisitos excepto la postura, puede ser
perfectamente agresividad por dominancia.
La modificación de esta conducta es muy compleja y lleva bastante
tiempo, voluntad y paciencia por parte del dueño. Normalmente los
tratamientos conductuales suelen fracasar debido a que el propietario se
cansa, al tener que seguir unas pautas de por vida, marcadas por el
especialista en comportamiento.
Por último es importante recalcar que en los casos de agresión por
dominancia, está contraindicado el castigo, pues desencadena una
reacción más agresiva en el perro.
Con respecto a la farmacología utilizada en estos casos, principalmente se
utilizan progestágenos en las dosis habituales, como también ansiolíticos
benzodiacepinas para lograr mantener un nivel de seguridad mínimo con
el fin de poder realizar las técnicas de modificación de conducta. En el
caso de los machos, como se ha apuntado anteriormente, está indicada
también la castración quirúrgica.
BIBLIOGRAFÍA
· Manteca, X. (2003): Etología clínica veterinaria del perro y del gato,
3ª Ed. Multimédica. Barcelona.
· Manteca, X / Fatjó, J. (2005) El Perro. Educación y cuidados Ed.
Plaza
· Pozuelos, A. (2003): La Etología del Perro. Ed. Ateles
· Abrantes, R (2005) The Evolution of canine Social Behavior Ed
Wakan Tanka Publishers
· Aloff, Brenda (2002) (Aggression in dogs Ed. paperback)
· Donalson, Jean (2003) El choque de culturas kns ediciones
· Sykes, Barbara (2001) Understanding & Handling Dog Aggression.
Ed. crowod Press Ltd.
· Dunbar, Ian (2005) Dog Aggression Fighting, James & Kenneth
Publishers
· Campbell, William (1999) Behavior Problem in dogs. 3rd Edition Ed.
crowod Press Ltd
· Mc Connell, Patricia. (2007) Al otro extremo de la correa kns
ediciones
www.etcan.es
http://www.voraus.com Alicia Fernández Foruny http://www.etcan.es
· Abrantes, Roger (2005) Manual de comportamiento Canino kns
ediciones
· Horwitz, Debra Mills, Daniel Heath, Sarah Basolls Wols, Marta tr.
(2007) Manual de comportamiento en pequeños animales kns
ediciones

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25 Octubre 2007 | Sin Comentarios

JERARQUIAS SOCIALES

por Ian Dunbar, 1989

Como parte del extenso estudio del Dr. Beach: “Conducta Endocrinológica de Perros con Comportamiento Sexualmente Diferenciado” (the behavioral endocrinology of sexually differentiated behaviors in dogs) , realizado en la Universidad de California, Berkeley. En donde se investigaron las diferencias sexuales tanto en rangos sociales como en agresividad*. Los hallazgos encontrados son muy significativos, las observaciones experimentales del desarrollo de las jerarquías sociales , se convirtieron en el centro del programa e investigación, por cerca de una década.

El rango social fue primeramente asignado mediante los resultados de pruebas de pareja con un hueso(observaciones realizadas en dos perros con un solo hueso), y de observaciones generales de la manada . por ejemplo: qué perros tienen primeramente acceso a otras comodidades como un lugar de descanso favorito, comida, agua, juguetes , etc. las pruebas estándar de parejas y hueso comprendieron dos partes:

1. prueba equitativa: en la cual el hueso (una larga y carnosa cola de buey) fue puesto en un punto equidistante entre dos perros y luego, las interacciones fueron observadas por 90 segundos (por ejemplo: posesión, abordaje, vocalizaciones, amenazas, etc.)

2. prueba de confirmación: en donde el hueso se les da a los perros de menor rango por 30 segundos , para luego soltar al perro de mayor rango de un contenedor y las interacciones fueron observadas por 90 segundos.

JERARQUIAS ESTABLECIDAS

PAREJAS MACHO-MACHO

Un exámen de las interrelaciones entre machos, demostraron una jerarquía absolutamente lineal, con una rarísima variación durante cerca de 10 años de prueba. Sin contar situaciones específicas, el propietario de un hueso , o cualquier otra comodidad , fue en la mayor parte de las ocasiones, predecida por el rango de los perros involucrados.

PAREJAS MACHO-HEMBRA

En vista de su mayo tamaño y fuerza, no fue sorpresa: los machos tuvieron un mayor rango que las hembras y ganaron cerca del 80% de las pruebas. Aun así, algunas hembras de rango muy alto y en algunos grupos , se colocaron como líderes.

ESTRUCTURA DE GRUPO

Los machos y las hembras tienen jerarquías distintas y separadas dentro del grupo: casi siempre una jerarquía lineal para los machos; y una jerarquía lineal pero mas flexible para las hembras. Dentro del grupo como un todo, el orden de la jerarquía de los machos fue siempre la misma y el orden de las hembras fue usualmente, de la misma forma. Pero la relación entre machos y hembras generalmente variaron día a día , las jerarquías entre ambos tuvieron altibajos. Por ejemplo, los dos machos lideres fueron Ken y Eddie, con Cassius y Joan estos últimos compitiendo por el tercer lugar. Como sea, en ocasiones, los lugares 1,2 y 3 fueron ocupados por hembras de alto rango. Fue como si en ciertos días las hembras simplemente le dijeran a los machos: ” no presiones”……. y no lo hacían.

Los perros de mediano rango perdieron demasiado tiempo queriendo apropiarse del hueso, haciendo una ruidosa demostración de su rango. Los perros de mayor jerarquía, como siempre, únicamente atendieron las situaciones mas importantes (masticando el hueso). Mas aun, concientes de su rango y posesiones, la mayoría de los perros de alto rango estuvieron dispuestos a compartir el hueso con otros, al mismo tiempo y por mucho, las hembras estuvieron dispuestas a tratar de compartir el hueso con los perros de mas alto rango. Típicamente, una perra desistirá de manera voluntaria a una posesión, tan pronto como un perro de mayor rango se acerque con toda la calma y empiece a masticar el otro extremo de hueso, después de un momento, la perra continuara masticando el otro extremo del hueso, pero en esta ocasión, masticará la parte más distante y más delgada. Algunas hembras se negaron a compartir el hueso con un macho de rango mayor, estas perras nunca tuvieron intención de compartirlo con ningún otro perro . De hecho, muchas de estas perras pueden ser extremadamente exitosas en retener el hueso y mantenerlo alejado de los perros de mayor jerarquía. Por ejemplo, cuando son abordadas por un escandaloso perro de mediano rango, no fue raro para una perra quedarse echada , saboreando el hueso y simplemente ignorar las protestas del macho, hasta que esta le gruñe y lo corre.

Las variadas relaciones por parejas representan los bloques de construcción de la estructura de un grupo. Como siempre, las observaciones del grupo como un todo revelan variaciones adicionales y complejidades generalmente favoreciendo a los individuos de menor rango. Por ejemplo, cuando se les tira el hueso a un grupo de 20 perros , los perros de mediano y bajo rango aprovecharan para darle algunos mordiscos a la carne , antes que los de mayor rango se apropien del alimento. Ken, Joan y Doris tienen una interesante relación entre los tres. Doris será siempre la primera de llegar al hueso y conseguirá algunos bocados antes del ataque de Joan. Ken se acercará de manera calmada a Joan y le quitará de manera casual el hueso, mientras Joan retrocederá de manera forzada , Doris se acercará con la cola entre las patas a compartir el hueso con su buen amigo Kenny .

Mientras que la jerarquía social provee guías generales para la interacción de grupo, hubo algunos reveses, especialmente entre dos perros que suelen ser amigos íntimos. Joe y Cassius fueron un par interesante. Nacieron únicamente con una semana de diferencia , siempre han convivido en la misma zona: comieron , jugaron y durmieron juntos …… siempre que se presentaba algún altercado en la manada , generalmente involucraba a Cassius gruñéndole a Joe. Joe raramente respondía a estas actitudes y usualmente dejaba a Cassius estampadas sus pequeñas sobadas en sus débiles rabietas. Mientras Cassius generalmente se elevaba un rango mas alto que California Joe, sospechosamente parecía que Joe era demasiado calmado y tranquilo como para preocuparse por las posesiones y el consumismo. La mayor parte de las veces , si Cassius ( con aquella pose y aspecto furioso) va a obtener, por sus pantalones y de una sola vuelta, su despreciable hueso, entonces Joe estaba preparado para dejarlo. Sin embargo, en un par de ocasiones, ví a Joe detener a Cassius con un gruñido medio y nada mas que una mirada.

Un punto interesante del estudio después que Ken, el líder de la manada murió por senilidad, es que el orden de rango dentro de los 5 perros machos, mostró una correlación invertida con el peso corporal. Por ejemplo, el perro líder “Fast” Eddie, era el más pequeño; el número 2 dentro de la manada fue Cassius (el segundo más pequeño); Joe ocupó el rango medio, siendo un perro de tamaño medio, seguido de Whip (el perro de menor rango) el mas grande de la manada! En el estudio de las jerarquías establecidas, nos encontramos frecuentemente con resultados sorprendentes , que pueden ser exitosamente interpretados mediante un análisis bien desarrollado.

DESARROLLO DE LAS JERARQUIAS.

Cuando un neonato hambriento se encuentra con una ubre ocupada, le quedan dos opciones.: desalojar al que se encuentra utilizándola o buscar una desocupada. Un análisis de la “posesión de ubres” y “defensa de la ubre”, revela una línea jerárquica rudimentaria , a tan temprana edad como son las dos semanas de edad. El rango alto es fuertemente correlacionado con el peso corporal. Los cachorros mas corpulentos tienen la capacidad de desplazar a los otros y así obtener un acceso privilegiado a la leche materna, de esta manera incrementan su ventaja corporal. El rango es correlacionado también con el sexo; los cachorros machos (frecuentemente mas pesados) tienen rango mas alto que la hembras.

RELACIONES ENTRE LOS CACHORROS DE LA CAMADA

Pruebas por grupo y pareja revelaron que , con cada ca
mada , tanto el rango superior como el inferior, fueron determinados de manera definitiva a las 8 semanas de edad. El rango mas alto así como el último, tienen posiciones sociales únicas, desde el momento en que los dos pueden generalizar acerca de su relación social. El perro líder asume que él es de mayor rango que el resto de los cachorros, y el de rango menor aprende que ocupa la jerarquía menor . Como siempre, los del orden medio experimentan un escenario mas complicado, ya que son de mayor jerarquía que algunos individuos , pero al mismo tiempo de menor rango que otros. Las relaciones entre los perros de rango medio no se establecieron de manera firme, hasta que cumplieron 3 meses de edad., después cada camada tuvo una jerarquía lineal bien establecida , con rangos fuertemente relacionados con el sexo y el peso (los cachorros machos y/o los cachorros de mayor peso ocuparon los rangos mas altos).

Cada camada creció con la madre en un ambiente individual , tanto fuera como dentro de la perrera. Cuando tres de las camadas tuvieron entre 10,12 y 16 semanas de edad, fueron transferidas a un local mas grande con 12 perros adultos (incluyendo hembras y machos). Las relaciones entre los miembros de la camada, permanecieron iguales al principio, el rango de la camada tiene un efecto definitivo en la determinación del rango de los cachorros dentro del gran grupo. Por ejemplo, los perros lideres de cada camada fueron los de mas alto rango dentro de los cachorros del nuevo grupo y de manera similar, los perros de menor rango de cada camada fueron los tres de menor rango de todas las camadas combinadas. Una vez que los cachorros se conocieron unos a otros una semana después de convivir juntos, algunos cachorros de menor rango de camadas mas viejas , se dieron cuenta que eran de mayor rango que otros que tenían la jerarquía mas alta, de camadas más jóvenes. Siendo un gran pez en una pequeña pecera, o un pequeño pez en una pequeña pecera, pareciera que existe una influencia temporal las interacciones de los cachorros mayores con los menores. Pero después de socializar con numerosos cachorros de varias edades, las mas importantes determinantes de los rangos entre cachorros de diferentes camadas fue la edad y el sexo; el macho y/o especialmente cachorros mayores fueron generalmente de rango mas alto. En esta etapa, una pequeña diferencia en edad, representa una considerable ventaja en peso corporal.

LAS RELACIONES ADULTO-CACHORRO

Un día después de las pruebas, notamos la competencia ente los cachorros por un hueso. El cachorro James gano el hueso, mientras que los demás perros hacían círculo a su alrededor mirando como lo mascaba. Obviamente , ninguno de los cachorros le iba a arrebatar el hueso y parecía que los perros adultos, de alguna manera se intimidaban ante esto. Después de un momento , Doris, una perra de rango bajo pero oportunista, se acercó a una pulgadas de distancia y gentilmente le quitó el hueso. James, gruñó, vociferó, nervioso y encolerizado , pero se dió por vencido de manera resignada. Al instante que James renuncia a la posesión, el hueso rápidamente cambió de manos un buen número de veces (de Doris a Joan, después a Cassius y finalmente a Eddie , el perro líder). El incidente anterior sucedió, exactamente dos años después de iniciadas las pruebas con huesos entre adultos y jóvenes ( en esta y otras camadas).

En pruebas equitativas, los perros adultos siempre capturaron el hueso y nunca dejaron acercarse a los cachorros. Como sea, durante las primeras pruebas de confirmación con cachorros de 2 meses de edad, iniciando con la posesión de hueso, las hembras adultas nunca les quitaron la posesión y los machos adultos únicamente lo hicieron en el 40 % de las pruebas. Con el tiempo, cuando los cachorros cumplieron los 6 meses de edad, las hembras adultas les expropiaron el hueso en un 60% de las pruebas y los machos adultos lo hicieron constantemente. Aparentemente los perros adultos , especialmente las hembras, muestran una tolerancia hacia los cachorros jóvenes en situaciones sociales. El fin de esta licencia para los cachorros coincide con las elevaciones de testosterona en los cachorros machos, entre los 4 y los 5 meses de edad, a los 10 meses alcanza sus niveles más altos (4-5ng/ml) antes de descender a los niveles normales del adulto (1-2 ng/ml). Cuando los cachorros se acercan a la adolescencia , son continuamente acosados por los perros adultos. Los machos adolescentes son especialmente el blanco de los adultos mayores. Esta fase de stress del desarrollo social es misericordiosamente corta, debido a que los cachorros aprenden de manera rápida un comportamiento activo y exageradamente apaciguante o sumiso, con el fin de evitar el acoso de los adultos. Por ejemplo, los cachorros aprenden su situación en la vida, antes de que llegue la competencia seria en la escena social. Aun así, muchos adolescentes, especialmente los machos de mayor rango, empiezan a retar a las perras de menor rango. En nuestros estudios , la totalidad de los retos en contra de machos adultos nunca tuvieron éxito ni aún después, cuando completaron el desarrollo; la mayoría de las nuevas generaciones tratan de superar al viejo guardia.

Los reveses del desarrollo de rango ocurren más bien en la escena doméstica con la enorme disparidad de tamaño entre las diferentes razas. Además, la intervención humana tiende a exacerbar los problemas sociales. Sin embargo, no es raro , para un adulto extremadamente pequeño, mantener el rango mayor, tanto sobre otros de mucho mayor tamaño, como de perros jóvenes de diferente raza.

La relación tamaño y fuerza es el común denominador en la determinación del nivel de jerarquía en cada etapa de desarrollo. Como siempre, unos cachorros (de la misma raza) crecen y asumen su posición relativa dentro de una jerarquía establecida entre adultos, entonces podría no haber una correlación entre el rango y el peso del adulto. Las jerarquías sociales son siempre vistas en un contexto de desarrollo. Muchísimo más, la jerarquía del adulto mencionada anteriormente, fue de manera inversa al peso del adulto, mostrando una perfecta relación con la edad. Así, durante la edad adulta, Cassius era mas corpulento que Eddie, para los primeros 6 meses de vida de Cassius, fue meramente un esbozo de cachorro, comparado con los tres años de edad del muy macho Eddie .

*Competitive Behavior in Male, Female, and Pseudohermaphroditic Female Dogs. F. Beach, M.Buehler and I. Dunbar. Journal of Comparative and Physiological Psychology. 1982, 96(6) 855-874
Este artículo esta basado en el artículo de la columna escrita por el Dr. Dunbar en el ejemplar 89 del the American Kennel Gazette. Fue reimpreso con el permiso del el autor y del AKC
Ian Dunbar PhD, BVetMed, MRCVS
copyright 1989 Ian Dunbar

Traducido y Reproducido con permiso de su autor

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25 Octubre 2007 | Sin Comentarios

LA TEORIA DEL LIDER MACHO

por Ian Dunbar, 1989

La estructura social de los perros domésticos siempre se describe en términos de una jerarquía dominante, en la cual el perro líder, o “alfa”, domina sobre todos los de mas miembros de menor rango; el de segundo rango está subordinado al líder , pero domina al resto de los miembros también y así sucesivamente. Por cierto, son creencias populares:

1. el rango se establece y mantiene por medio de la fuerza física y el dominio.

2. entre mas dominantes, más agresivos (por ejemplo, los rangos mas altos).

3. el perro más dominante , es el más agresivo. Además se asume que los perros que frecuentemente amenazan, gruñen, pelean y muerden, son siempre alfas.

La mayoría de las aseveraciones anteriores son totalmente erróneas y fuera de contexto. No únicamente traiciona sino que es, teóricamente una visión muy simplista de una de las estructuras sociales mas sofisticadas; además, dichas nociones tienden a ser contraproducentes , inhumanas y peligrosas cuando son cabalmente extrapoladas al entrenamiento canino, o al tratamiento de problemas de comportamiento.

RANGO SOCIAL Y AGRESIVIDAD:

Generalmente se asume que los rangos más altos se correlacionan con el grado de agresividad. En realidad, un líder gruñón o violento, raramente es encontrado. Los lideres raramente son gruñones o violentos – casi nunca necesitan ser así !. El verdadero líder canino es un individuo seguro y confiado de su posición privilegiada y no tiene la necesidad ser nervioso ni de encolerizarse para asegurar su rango. En las palabras de la psicóloga Dr. Linda Carlson: ” si lo tienes , no tienes necesidad de ostentar”. Un verdadero perro líder comparte un juguete, un hueso un lugar para dormir, en vez de pelear por ellos. Por otro lado, los perros inferiores raramente se gruñen tampoco . La primer regla para un miembro de rango bajo es mantenerse con un perfil bajo. Ladrar y gruñir, solo consiguen una atención indeseada y si se convierte en pelea, el perro de menor rango ciertamente perderá.

Un perro líder, tiene poca necesidad de amenazar, un perro de menor rango estaría loco si lo hiciera. Sin duda, los gruñidos excesivos y las peleas frecuentes son indicativos de una inseguridad escondida e incertidumbre acerca del rango social , en relación con los otros perros. Dentro de un grupo social las actitudes tempestuosas y agresivas, son características de las jerarquías medias. Los perros de rango medio , amenazan y pelean mas frecuentemente que el de mas alto rango (o inclusive, que los de mas baja jerarquía). Con el advenimiento de una nueva camada en la escena social, no es raro que el perro de mas bajo rango se convierta en un ultra líder con los cachorros, mientras mantiene su mas bajo perfil con los otros adultos, el “ex” de menor rango, puede explayar su mas alto poder con actitudes altivas: implacables peleas o discusiones con los cachorros y adolescentes (sobretodo los machos) mediante miradas fijas, acechos , persecuciones, ladridos y gruñidos. Una vez que el perro de menor rango asume su responsabilidad en la retaguardia, los otros machos adultos (o próximos a serlo) casi nunca molestan a los mas jóvenes y casi siempre la atmósfera social se hace mas relajada y menos tensa.

SUBORDINACION DE LAS JERARQUIAS

Cuando el panorama de una jerarquización exitosa es vista dentro de un contexto de desarrollo, viene a ser patente que la ” subordinación de las jerarquías” es mas un término descriptivo en la estructura social canina. La premisa fue sugerida primeramente por el primatólogo Dr. Thelma Rowell. El mantenimiento de una jerarquización existente depende de los subordinados, con respecto a los individuos de mas alto rango. El estatus se mantiene debido a que los individuos de menor rango casi nunca retan la autoridad o lo hacen de manera muy ocasional; si es necesario reforzar el rango mayor, lo hacen mediante lenguaje corporal o mas bien con dominio Psicológico.

DESARROLLO DE LAS JERARQUIAS.

Creciendo rodeados de cachorros mayores, de perros adolescentes y adultos , los cachorrillos simplemente no pueden competir en la escena social, en vista de su pequeño tamaño, de su pequeño físico y menor fuerza psicológica. Entonces, los cachorrillos aprenden su lugar, antes de convertirse en lo suficientemente grandes y fuertes para amenazar el orden establecido. La mayoría de los adultos son muy tolerantes con los cachorros hasta que llegan a la adolescencia, en donde los adultos (los machos especialmente) los persiguen de manera implacable, se paran sobre ellos y les gruñen (sobre todo a los machos). Aún así, el acoso de un perro adulto es mas psicológico que físico. Sería perversamente “sub socializado”, un perro adulto que agrediera físicamente a un cachorro.

No obstante, durante ese desarrollo crucial de jerarquías, los jóvenes cachorros y los adolescentes son extremadamente intimidados por el incesante acoso, y consecuentemente aprenden a responder con gestos exagerados para calmar el tormento inflingido por sus mayores. Mas aún, los cachorros y los adolescentes rápidamente aprenden que las molestias que les provocan los mayores pueden ser prevenidas tomando la iniciativa y demostrando sumisión antes de ser acosados. Estas actitudes sumisas comprenden: retiradas sumisas, aproximaciones con las orejas echadas hacia atrás, gesto facial de sumisión, cola entre las patas con meneo. Los más jóvenes manosean la faldilla y lamen el hocicos de un perro mayor. (el manoseo infantil, así como las lamidas en el hocico solicitando comida a sus compañeros, ahora tienen un nuevo significado, y son practicados como gestos apaciguadores en los adolescentes y perros adultos). Además, los perros de menor rango se tiran y elevan una pata mostrando su zona inguinal. Algunos orinan de manera sumisa. (los perros adultos pueden determinar la edad de un cachorro o adolescente oliendo la orina de los mas jóvenes).

De aquí en adelante, para mantener la armonía de la escena social, los perros de mayor rango únicamente necesitan castigar a aquellos individuos que no muestran respeto voluntario en su presencia. Aún esto, usualmente lo hacen con nada más que una mirada penetrante.

MANTENIMIENTO DE LAS JERARQUIAS.

Tanto las peleas como el dominio físico raramente juegan un papel importante en el mantenimiento de las jerarquías. Por el contrario, la función mayor de la estructura jerárquica es disminuir la cantidad de peleas. Una vez establecida , la jerarquización provee muchas de las respuestas antes de que los problemas surjan. Por ejemplo, donde existen dos perros pero únicamente un hueso, de antemano se conoce cual es el propietario, no existe nada por qué pelear. Problemas potenciales son de manera similar predecibles en jerarquías humana establecidas. Por ejemplo, en una jerarquización bien establecida , el problema de un solo lugar de estacionamiento y dos automóviles (el Roll’s del director ejecutivo y el Ford Scort del asistente de la gerencia de ventas; realmente no es un gran dilema. Sin embargo, si se trata del automóvil del gerente de ventas quien maneja un Jaguar, y el asistente de la gerencia de ventas y maneja un VW…..). Quiero decir, quien en su sano juicio , se estacionaría en el lugar del jefe. Nadie lo haría, por lo tanto no hay problema.

Es similar en los perros. El malentendido acerca de la relación que existe entre rangos, dominio y agresión, tienden a exacerbar problemas de peleas, las cuales son el producto de falta de socialización y de la mezcla de perros adultos socialmente mal preparados. Además, las nociones erróneas del comportamiento canino que tienden a adoptar propietarios de machos lideres, quienes estimulan e incitan a sus perros a gruñir, para creer que poseen perros muuuuuy malos!. Esta clase de personas (generalmente barones adolescentes d
e 13 a 59 años de edad ), que visten un solo guante negro y poseen un perro macho de la media docena de razas que conocen, las cuales no me molestaré en mencionar (pudiera provocar un poco de dolor en la clase), en algunas ocasiones es posible ponerlos al tanto con un comentario/insulto como: “que gran perro! Que lástima que sea tan gruñón. Bueno, por cierto, podemos afianzar su confianza y convertirlo en un perro líder. Porque los perros líderes no gruñen tu sabes, no necesitan hacerlo”. Nunca dejaré de sorprenderme de cuantos idiotas potenciales existen , o de hecho, cuantos irresponsables lo han hecho de esta forma.

Desafortunadamente el daño real del concepto “alfa” del dominio físico, descansa en su cuestionable extrapolarización hacia el entrenamiento canino. En vez de ser educativo, mucho de los llamados “métodos de entrenamiento” , son precisamente contrarios a los derechos de los animales si no es que abusivos; en ocasiones los perros son vistos como enemigos, en vez de verlos como nuestro mejor amigo. Muchos de los juegos, gestos de bienvenida y temor son malinterpretados como el inicio de una agresión, otorgando al propietario que no piensa, de una excusa muy conveniente para abusar del perro , bajo la apariencia de “entrenamiento”.

Por ejemplo, mordiscos, pilo erección, gruñidos, y la elevación de los labios son frecuentemente interpretados como signos de dominio, mientras que son de hecho mas frecuentemente, signos de miedo ( muy probablemente como producto directo de una persona golpeando a un pobre perro). De manera similar, los propietarios son advertidos que el marqueo con orina , abalanzarse sobre la gente , robar comida, los saltos y el prolongado contacto visual, son signos de dominio, por lo cual el perro debe ser castigado. Algunos son consejos erróneos y de significados confusos que tratan de quitar la diversión al propietario del perro. En mi libro:

- El perro que orina dentro , necesita ser entrenado

- El perro que se monta en la gente : a)necesita ser instruido para que desista y b) requiere de presentación social con otro cuadrúpedo.

- El perro que roba comida : a) esta desesperado por tener un dueño que le quite la comida de enfrente y b) requiere la presentación de mi juguete de trapo favorito.

- El perro que salta , simplemente requiere la enseñanza del comando “sentado” cuando llega gente.

- El perro que juega con el truco del contacto visual, necesita que se le enseñe: a) que el contacto visual con humanos no es amenaza, b) que desvíe la vista o vea sus patas bajo comando y c) a mirar de manera cariñosa a su comprensivo amo.

Ciertamente, necesitamos controlar a los perros (pero se requiere control mental, no dominio físico). Aun con la experiencia previa, los “manejadores” de perros de mediano rango pueden estar sujetos a jaloneos, colgadas, tiradas al piso, y / o pelear con el perro hasta que se humille…. cual es el punto de ganar una batalla si se pierde la guerra? Que ventaja posible existe en convertir un perro “dominante” en uno miedoso? Ambos son inútiles como compañeros o como perros de trabajo. Yendo más lejos, la mayoría de las correcciones físicas están mas allá de las capacidades físicas y mentales sino de todos, sí de algunos entrenadores. Y así, ¿porque aconsejar a propietarios novatos a entrar en un competencia física a la que están destinados a perder?. De hecho, porque abusar del perro, cuando es posible conseguir el mismo fin utilizando el cerebro en vez de la fuerza? Porque tratar de caminar sobre el Atlántico, cuando puedes tomar un avión.

Nosotros recomendamos métodos de entrenamiento que son efectivos y descansan en las capacidades del promedio de propietarios de perros, incluyendo mujeres, niños y los mayores. Si hemos aprendido algo estudiando del comportamiento canino… los propietarios deben establecer control en un contexto de desarrollo, mientras el perro siga siendo un cachorro. En vez de llevar al perro a la sumisión, es mucho mas fácil convencerlo de que se una al equipo, de manera que disfrute el vivir con nosotros , en vez de pelear contra nosotros.

Ian Dumbar Ph. D., BVetMed, MRCVS
Derechos reservados 1989 Ian Dumbar

Traducido y Reproducido con permiso de su autor