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Por qué obsequiar alimento?
por Melissa Alexander
Titulo Original: Why Food Treats?
Original en : http://www.clickersolutions.com/
>La idea de comida era equivalente al soborno que era considerado una cosa mala. Las personas que usan click/comida creen que los perros no tienen esa clase de sentido moral. Quedará para mí el ver como mi nuevo perro lo hace bien después de que comience a desaparecer la comida (Desaparecer = fase lenta retirando la comida, siempre usando elogios verbales).
Solo quería estudiar la ciencia detrás de esto.
Un comportamiento ocurre porque fue reforzado, positivamente o negativamente, no importando el estilo de entrenamiento utilizado. Por definición, los comportamientos que se intensifican fueron reforzados.
Ahora, si un comportamiento – aún un comportamiento bien-condicionado – ya no es reforzado (positiva o negativamente), se extinguirá o desaparecerá.
Por ejemplo, digamos que tienes un pozo en tu jardín, Todos los días, por toda tu vida, has obtenido agua de ese pozo. Un día bombeas la manija y nada sucede. Hmmm. Lo intentas otra vez. Y otra. Lo intentas mas fuerte. Eventualmente dejarás de intentarlo. El día siguiente —- el siguiente y el siguiente — podrías intentarlo otra vez. Intentas todo lo posible para obtener agua de ese pozo. Pero si no hay mas agua, eventualmente dejarás de intentarlo casi por completo. Cada determinado tiempo, lo intentarás de nuevo, solo por curiosidad. Si, cinco años después, repentinamente obtienes agua otra vez, entonces volverás a obtener agua todos los días. O, si has encontrado una fuente de agua alternativa que es mejor y más confiable, podrías encogerte de hombros y dejarla ir.
Esa es la descripción de extinción, completada con explosión y regeneración espontanea.
Okay, entonces de vuelta a dar comida por comportamiento. La comida es un refuerzo positivo. Entrenadores con clicker confían en el refuerzo positivo para asegurar que un comportamiento continúe.
Entrenadores tradicionales generalmente confían en una mezcla de refuerzos positivos y negativos. Ellos acarician (y algunos usan comida durante el aprendizaje), pero si el perro escoge no realizar el comportamiento, es “corregido”. La corrección es refuerzo negativo. Ello *incrementa* el comportamiento porque le dice al perro “si no haces lo que yo quiero, algo no placentero sucederá”
Ahora bien, Clicker o tradicional, nunca puedes detener el reforzamiento de un comportamiento por completo. Puedes continuar usando el reforzamiento positivo para que el perro quiera realizar el comportamiento para obtener lo que quiere, o puedes usar el reforzamiento negativo para que el perro realice el comportamiento para evitar algo malo. Podrías reforzar positiva o negativamente ocasionalmente, pero no llegarás a un punto en que el comportamiento esté “entrenado” y puedas olvidarte de él.
Esto no significa que tengas que confiar en la comida para siempre. De hecho, yo casi nunca uso comida, excepto en sesiones formales de entrenamiento (no porque tenga miedo de hechar a perder a mis perros, sino porque soy muy floja para cargar comida) Pero tienes que usar algo por lo que el perro esté dispuesto a trabajar. ¿Puedes usar elogios? Si, “si” el perro esta dispuesto a trabajar por ellos en la situación particular. El “perro” determina que es el reforzador, no el entrenador. Si cambias los elogios por completo, y el perro decide que no es suficiente, eso no es un fallo del método. Eso es solo realidad de la ciencia del reforzamiento.
Yo usualmente uso reforzadores ambientales. Mi perro invariablemente quiere algo del ambiente, que es lo que yo necesito para marcar un comportamiento. (Él quiere bajar las escaleras conmigo, pero voy cargando la lavandería. Entonces yo marco un quieto, bajo las escaleras, y después el reforzamiento es darle la oportunidad de bajar y estar conmigo.)
Espero esto explique un poco a todos los que se asombran del porque usamos comida.
Melissa Alexander
Mcalex@clickersolutions.com
Copyright 2001 Melissa Alexander
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Comienza una semana después de la adquisición del cachorro (a la edad de 8 o 9 semanas), llévelo un día a una nueva situación que nunca antes haya visto. Esto lleva alguna planificación, pero merece la pena el esfuerzo.
8 semanas
Un paseo (suelto de la correa) en un prado o dehesa con la hierba medianamente alta. Deje que le acompañe, sólo con la voz. Anímele para que suba sobre algún pequeño montón de tierra o sobre algún leño. Elogie sus esfuerzos por hacer algo que nunca había hecho antes. Camine a un paso tal que no le haga fatigarse por mantener un ritmo demasiado alto. A esta edad el deseo de quedarse junto a usted es muy acuciado. Básese en eso. El paseo no debe de durar más de 20 minutos.
9 semanas
Otro paseo, este vez en los bosques. Hay hierba más alta y maleza. Debe de subir de vez en cuando sobre los troncos pequeños (Lo suficientemente grandes como para constituir un desafío). Que suba y baje cuestas, sobre las piedras, sobre un banco pequeño. Una situación perfecta podría darse al atravesar un riachuelo. Le cubrirá por el pecho. Bregará hasta la orilla para seguirlo. Cruza por una alfombra espesa de hojas que crujan cuando sea pisada. Elógielo continuamente. Alábelo por enfrentarse al desafío. El paseo durará aproximadamente 20 minutos.
10 semanas
Igual que a la edad de 9 semanas pero un poco más difícil. De vez en cuando escóndase un momento de él cuando esté distraído en los bosques. Mírelo. ¿Se da cuenta de que usted ha desaparecido? Si lo hace, y empieza a buscarlo, aparezca de repente y alábelo profusamente. Si no lo busca, lance una piedra para hacerle notar que usted ha desaparecido. luego llámelo desde su escondite. Cuando empiece a buscarlo, usted aparece y lo alaba. Esto le enseñará, tras repetirlo una y otra vez, a ir pendiente de usted cuando camine por los bosques, en lugar de tener que estar usted pendiente de donde él se encuentra. Esto le hace tomar la responsabilidad de quedarse con usted. Juegue a este juego una y otra vez durante muchas semanas hasta que no pueda esconderse de él sin éste se de cuenta. Esto sólo será necesario trabajarlo mientras sea joven.
11 semanas
Llévelo a nadar. Sosténgalo donde el agua le llegue a usted por las rodillas. Enfílelo hacia la orilla y permítale ir suavemente. Asegúrese de que levanta la cabeza y se dirige hacia la orilla. Tenga alguien en la orilla para que lo anime de una manera positiva. Otra estrategia para esto es entrar en el agua e incitarlo y animarlo para que le siga. ¡No tire de él! Cuando haya terminado llévelo fuera, lo seca y se marcha a casa. No permita que se enfríe.
12 semanas
Haga un viaje a la granja. Permítale ver vacas, caballos, pollos y cualquier otro animal que usted pueda encontrar. Es el momento de sujetarlo con la correa. Asegúrese de que está a salvo de los animales y permítale acercarse lo bastante como para olfatearlos. Esta excursión puede llevar 20 o más minutos. Tenga una actitud positiva con respecto a los animales. Sea indiferente a todos, como si fuera esto lo que suelen hacer todos los cachorros de 12 semanas.
13 semanas
Llévelo a la ciudad sujeto con la correa. Paséelo por una calle principal donde haya circulación. Él verá y oirá los automóviles, camiones y tráfico pesado de la calle. Verá pasar de largo muchos peatones, bicicletas y repartidores con carritos de mano, etc. Ésta debe ser una excursión corta, aproximadamente de 10 minutos. Elógielo abundantemente por el comportamiento positivo. Muéstrese indiferente y esperanzado Cuando vuelva al automóvil, alábelo de nuevo por su proeza admirable y valor.
14 semanas
Un viaje a la playa o a algún otro lugar especial donde nunca haya ido. Quizás un viaje al colegio local, cuando todos los niños estén saliendo. Permita a los niños que se detengan y lo acaricien. Permítale a él que vea y esté en la muchedumbre.
15 semanas
Otro viaje a la ciudad.
16 semanas
La edad principal para la mayor parte del aprendizaje de su cachorro ha concluido. Usted de la proporcionado con ilusión una amplia gama de experiencias. Si ha realizado todo esto fielmente, le habrá enseñado lo más importante de todo lo que hay que aprender y lo mantendrá el resto de su vida, permitiéndole seguir aprendiendo en lo que le queda de ésta.
17 a 21 semanas
Éste es un mal momento para someter a su cachorro a un stress tal como viajar en avión, una visita al veterinario, acercarse a una perrera o cualquier otra situación amenazante. Muchos cachorros actúan de manera muy temerosa a esta edad. Éste debe ser un momento tranquilo en sus vidas.
Condicionamiento a la orden “Ven”
Esto significa enseñar a su cachorro a acudir a su llamada sin vacilación en el momento en que oiga la orden “Nombre ven”. Comience a usar este método tan pronto adquiera su cachorro. Funciona tanto mejor cuanto más pronto comience en cachorros muy jóvenes. Cuente con perder unos minutos diarios en esto durante varias semanas. Consiste en construir una respuesta condicionada a la palabra ‘Ven’ como ocurre en un perro adulto. Se procede de la siguiente manera: Empiece cuando el cachorro esté en su casa cerca de usted, por ejemplo en la cocina. Tome un pedazo pequeño de queso o salchicha o cualquier otro obsequio que a su perro le pueda gustar. Póngase rápidamente en cuclillas y diga “Nombre ven” con mucho entusiasmo. En cuanto el cachorro llegue a usted, dele inmediatamente el obsequio y elógiele mucho. Luego regrese a lo que estaba haciendo. Unos minutos después repita el proceso. Durante el primer día puede hacer esto 4 o 5 veces. La última vez que lo realice él acudirá rápidamente. Al día siguiente, no se acuclille y el resto del ejercicio es de la misma forma. Cuando lo realice correctamente, aumente la distancia, el resto del ejercicio es el mismo. Con el tiempo conseguirá realizar el ejercicio cuando el cachorro se encuentre en otro cuarto. Luego pruebe este ejercicio cuando ambos se encuentre en el jardín. Después de aproximadamente 2 o 3 semanas de hacer esto, dele el premio una de cada dos veces de las que acuda, y elógiele abundantemente el resto. Utilice la recompensa cuando se encuentre en una de sus excursiones. Llámele siempre con, “Nombre ven”. Si no viene en alguna ocasión vuelva al lugar donde obedeció la última vez que usted le llamó y posteriormente lo elogia. No le permita nunca escaparse o negarse a venir. Esto es lo más importante que puede enseñar a su perro. Cuando usted dice “Nombre ven”, él debe acudir siempre. ¡Sin excepción! Utilice cualquier otra palabra o expresión para que acuda cuando no es tan urgente que venga. Por ejemplo, yo uso “Nombre ven aquí” u otra frase parecida. Esto es para la vida diaria, cuando lo llama casualmente. Use “Nombre ven” cuando es esencial que el perro acuda a usted.. Nunca llame a su perro para castigarlo. Si se porta mal y necesita una corrección atrápelo y corríjalo. Si corre de usted, vuélvase en silencio, mirándolo fijamente todo el tiempo. Él comprenderá que no es un juego si lo hace silenciosamente mientras lo mira fijamente. Si no puede hacerle esta manera y hay el peligro de que se aleje y se pierda, llámelo para que regrese, elógielo y olvídese del castigo. Cuando use este método para enseñar la llamada, no permita. que el cachorro sepa cuando usted tiene el obsequio y cuando no. Debe ser una sorpresa. A medida que pasen las semanas y realice el ejercicio 3 o 4 veces por semana recompense al perro cada tres veces más o menos, dependiendo de la respuesta de cada perro. Cuando alcance los 5 meses aproximadamente, debe de ser muy fiable en el ejercicio de la llamada, acudiendo desde cualquier distancia y con distracciones. Más tarde será adiestrado más en serio en la llamada de obediencia, sin las recompensas y se condicionará siempre a acudir, con lo cual podría algún día salvar su vida. Este método no le llevará mucho esfuerzo. Es simplemente cuestión de no olvidar hacerlo una o dos v
eces todos los días. El resultado compensa sin duda alguna el esfuerzo.
Otras cosas que debe de hacer con su cachorro son:
Los baños
Logre que su cachorro se acostumbre a recibir un baño mientras todavía es lo bastante pequeño como para manejarlo fácilmente. Dele 3 o 4 baños entre los 2 y 5 meses de edad.
Las uñas
Debe mantener arregladas las uñas de los perros. Un perro que vive dentro y no conserva arregladas sus uñas puede dañarse las patas por llevarlas demasiado largas. Arregle las uñas de su cachorro tan pronto como lo adquiera. Hágalo aproximadamente cada dos semanas. Si lo hace en este momento, aprenderá a aceptarlo Espere hasta que crezca y probablemente tendrá que luchar con él. No aplace la enseñanza de su perro a permanecer quieto mientras arregla sus uñas. El “no puedo hacerlo porque tengo miedo de hacerle daño” no vale como excusa. Todos tenemos que aprenderlo algún día. Es responsabilidad suya mantener las uñas de su cachorro en perfecto estado. Le hará más daño si no se encuentran en buen estado.
Aseo
Ponga a su cachorro en un lugar apropiado, sobre una toalla para sus sesiones de aseo. Cepíllelo y recorte sus uñas. Realice esto correctamente desde el momento en que adquiera el cachorro. Inmovilícelo para que le permita asearle. No le deje irse ni que se mueva. Esto es todo por lo que al cuidado del perro se refiere.








