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IMPORTANCIA DE LA ESTIMULACIÓN TEMPRANA ANTE ESTÍMULOS AVERSIVOS EN LOS CACHORROS ASPIRANTES A PERROS DE BÚSQUEDA.
Daniel Orlando Viuche Álvarez
Diana Angélica Guerrero Higuera
RESUMEN
En situaciones de emergencia se presentan diversos factores, como piso inestable, ruido, humo, oscuridad; entre otros, que podrían causar desconcentración, miedo y pérdida del deseo de búsqueda en el perro, una adecuada exposición desde cachorro a estímulos similares genera confianza, y un mejor desempeño del perro de búsqueda bajo estas condiciones.
OBJETIVO
Dar a conocer la importancia de la estimulación temprana ante diferentes factores en cachorros que serán en el futuro perros entrenados para operaciones de búsqueda.
OBJETIVOS ESPECIFICOS
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Sociopatía Hombre-Perro
MVZ Stéphane Meder Vincileoni
Presidente ALZ (Asociación Latinoamericana de Zoopsiquiatría)
Miembro de ZOOPSY (Organización Internacional de Zoopsiquiatría)
Las sociopatías hombre-perro y entre perros representan por si solas un gran porcentaje de los trastornos del comportamiento. Se habla incluso que serían del orden de 50 % en consulta canina. En realidad se trata de un problema estrictamente de comunicación entre el propietario y su perro. Al considerar al perro como un miembro de la familia es común dar prerrogativas que dan lugar a una comunicación ambivalente entre el animal (ya que llena de contrasentidos etológicos) y el hombre sin que el propietario se deje dominar ya que ejerce su autoridad en multitud de ocasiones. Es también un hecho de nuestra sociedad moderna donde las parejas trabajan y dan en consecuencia menos atenciones a su perro creyendo compensar esta falta otorgando prerrogativas. Prerrogativas que en si dan un estatus de dominante al perro.
La inserción jerárquica
“La jerarquía es necesaria para que la manada pueda existir, el cachorro debe encontrar de facto su lugar en el seno de su nueva manada-familia-humana. Pero no es raro encontrar en clientela gentes que viven con su perro….” (Pageat P.) el cual dormirá en la recámara, tendrá su lugar en el salón o sobre el diván o un sillón, en el pasillo cerca del cuarto de los propietarios o de los niños pero con vista sobre las principales piezas de la casa o del departamento y muy probablemente en una casa de dos pisos sobre la escalera. “Muy a menudo la situación es desagradable ya que los propietarios por desinformación, al no respetar la jerarquía canina, se encuentran corregidos, entonces mordidos por su perro. Es preferible para la familia que el perro sea dominado” (Pageat P.). En efecto secuencias agresivas territoriales, por irritación o jerárquicas serán en estos casos el motivo de consulta de los propietarios bajo condiciones muy precisas:
- cuando que Kiki duerme o parece dormir se intenta pasar a su lado en el pasillo, este inicia una secuencia de agresión gruñendo;
‘ la señora esta en su cama leyendo un libro, Kiki duerme al lado de la cama de la señora sobre un pouf. La señora cierra su libro y lo pone sobre el burí, Kiki inicia una secuencia agresiva;
- Kiki está en el estudio de la señora y no la deja salir, cuando que dormía, está visiblemente molesto gruñendo y amenaza morder si la señora de desplaza del lado donde esta acostado.
La inserción jerárquica se establece alrededor de tres actos principales:
1.- la ingesta de alimentos;
2.- la gestión del espacio;
3.- la gestión de los contactos, es decir la sexualidad.
1.- La ingesta de comida
Lo que hay que hacer
- dar la comida siempre después de los amos o aparte;
- en un lugar sin importancia en la vida social de la familia. Es decir que no este en medio de la cocina y no sea un lugar de paso obligado;
- dejar el plato disponible únicamente una decena de minutos, quitarlo hasta la próxima comida.
Lo que no se debe de hacer
- comida a libre disposición;
- ninguna comida entre las comidas;
- ningún resto de comida;
- no ver jamás al perro comer.
2.- La gestión del espacio
- debemos recordar simplemente que el lugar de reposo de los dominantes está formalmente prohibido al dominado y que el campo de aislamiento se encuentra más o menos confundido con el campo de agresión; debemos indicar entonces no manipular al animal cuando esté se encuentra en él.
3.- La sexualidad o la gestión de los contactos
- si el perro se percibe como dominante, va a tratar de ocupar la recámara de sus amos e intentar sacar su competidor directo. El perro tendrá de hecho la iniciativa de los contactos. Así, no es raro encontrar propietarios quiénes para acostarse, deben proceder a toda una serie de maniobras, cuando no han abandonado ya su cama para dormir en el diván. Podemos imaginar con mucha facilidad el peligro que puede representar esta situación en función del tamaño del perro (Pageat P.).
LAS MANIFESTACIONES EVOCADORAS DE UNA SOCIOPATIA
Los perros son generalmente presentados a consulta por los siguientes motivos:
- amenazan (gruñen),
- mordisquean una o varias personas de su medio para apropiarse de comida, de espacio o de contactos.
Estas manifestaciones pueden limitarse a:
- micciones ejecutadas sobre objetos muy visibles (pies de la mesa, el canapé, la cama),
- destrucciones de mobiliario situado cerca de las salidas cuando el perro es dejado solo en la casa y alrededor de las ventanas.
En las agresiones encontraremos siempre en el estadio I una secuencia comportamental completa. Es decir con una fase apetitiva, de consumo y de apaciguamiento. Cuando la secuencia de agresión no comprende más que la fase de consumo, es decir únicamente la mordida y esta repetida, estamos frente a una instrumentalización de la agresión que firma una hiperagresividad secundaria en un estadio II de sociopatía.
Pronóstico
Implica una condición obligatoria:
un perro que goza de una o varias prerrogativas asociadas a un estatus de dominante y dos de los siguientes síntomas:
- triade de las sociopatías (agresión jerárquica + agresión por irritación + agresión territorial);
- aumento de la ingesta de comida cuando el perro se encuentra en presencia de uno o varios miembros de la familia;
- micciones jerárquicas;
- montas jerárquicas sobre una misma o varias personas del mismo sexo que el perro;
- seudociesis con poca leche, no hay maternidad pero agresión maternal cerca del objeto sustituto cuando el propietario se acerca;
- apropiación de los niños y agresión maternal cuando el propietario se acerca;
- agresión sobre los niños de la propietaria;
- destrucción de mobiliario alrededor de las salidas por las cuales el propietario puede dejar su domicilio o alrededor de las ventanas desde las cuales el perro los ve partir.
Pronóstico
Es excelente en el estadio I sin recurrir a la quimioterapia si el animal no es de gran tamaño (Leonberg o San Bernardo por ejemplo). Patrick Pageat señala que si la mordida es realizada con los incisivos brevemente, el perro se percibe como dominante, lo cual vuelve más difícil la inversión de la relación y el tratamiento es más largo. En cambio, cuando el perro muerde sosteniendo su presa hasta la sumisión del perro o del amo, la posición del perro es muy ambigua, en consecuencia la inversión en la relación se realiza con poco esfuerzo. Sin tratamiento, la evolución de una sociopatía puede hacerse en dos sentidos: o hacia una hiperagresividad secundaria (la mayoría de las veces) o estadio II, o hacia una ansiedad (35 % de los casos) precedido de un estado fóbico.
Tratamiento
En el estadio I, la terapia instituida es la de la Regresión Social Dirigida (RSD). Se trata de una terapia cognitiva que tiende en restituir al animal en su medio en un contexto jerárquico estable. La terapia consiste en quitar las prerrogativas del animal otorgadas al perro, controladas por este a nivel de la gestión de la comida, del espacio y de los contactos. Es importante fijar gradualmente objetivos a alcanzar por los propietarios comenzando por las prerrogativas más simples para evaluar cada mes los resultados obtenidos. Para el propietario la terapia de RSD puede ciertamente ser difícil de iniciar. Hay que acordarse que estas prerrogativas han sido otorgadas en un contexto familiar donde el perro es considerado como un miembro a parte entera de la familia, entonces al mismo título que cualquier miembro de la familia. Habrá que tomar en cuenta además los conflictos latentes en
tre los propietarios.
Spraybarrier et Spraycommander
SPRAYBARRIER y SPRAYCOMMANDER son dispositivos que recurren al estímulo disruptivo y que pueden ser herramientas extremadamente útiles para volver a dar confianza al propietario y los miembros de la familia. También para quitar las prerrogativas progresivamente, las cuales son adquiridas y son ciertamente difíciles de quitar en un primer tiempo sobre el plano emocional.
Hay que tomar en cuenta que un perro en un contexto de sociopatía no es feliz, sufre. Sus propietarios durante la institución de una terapia cognitiva pueden sentir un cierto malestar frente a las costumbres adquiridas y para invertir la relación. Hay que proceder poniendo todo en obra para facilitar la terapia y motivar a los propietarios mostrándoles que esto puede realizarse simplemente sin recurrir al castigo y sin confrontar al animal. Es necesario antes que todo recuperar la gestión de los contactos y de los espacios para los propietarios.
SPRAYCOMMANDER permite interrumpir secuencias comportamentales indeseables mediante el estimulo disruptivo accionado por control remoto redirigiendo al animal hacia por ejemplo su lugar de dormir (neutro) o para evitar que tome la iniciativa de los contactos.
CUIDADO: si un propietario ordena a su perro ir hacia su lugar de dormir, cuando que esta en una pieza, después de una fase de amenaza (fase apetitiva de una secuencia comportamental), hay que recomendarle no ponerse en el marco de la puerta para dejar al perro la posibilidad de irse efectivamente ya que podría ser nuevamente objeto de amenazas por su perro, sino al lado de la puerta.
Para la gestión del espacio y de los contactos SPRAYBARRIER (un dispositivo en forma de plato emite una frecuencia radio de baja intensidad que recoge un collar receptor que el animal lleva al cuello para delimitar espacios donde no podrá entrar al producirse un bip sonoro para avisar y una vaporización al acercarse al perímetro) en las primeras tres semanas de tratamiento puede ser útil para prohibir el acceso a algunas piezas (el comedor, el salón, las recámaras, él o los pasillos) pero también para la gestión de los contactos para que el perro pierda la iniciativa de estos con sus amos. La iniciativa de los contactos debe partir del propietario mediante una orden o invitación a jugar por ejemplo fuera de las zonas donde será colocado SPRAYBARRIER.
Referencias
BEATA C. Las sociopatías. Buenos-Aires, Argentine. Marzo 2000.
DRAMARD V. Conduite à tenir devant un chien qui fugue. Le Point Vétérinaire, Vol. 31, no. 207, mai 2000:247-254.
GAULTIER E. L’agressivité canine.
GECAF. Curso básico. México D.F., FMVZ-UNAM, Marzo 1999: 188.
MEDER S. Jerarquización Interespecífica. Buenos Aires. Argentina. Marzo 2000.
PAGEAT P. Pathologie du comportement du chien. 2 ème Edition, Ed. du Point Vétérinaire, 1998: 382.
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Condiciones previas a los tests:
El perro ha de tener al menos un año de edad. De lo contrario los resultados pueden ser bajos, solamente porque aún no ha madurado.
Debe examinarle su dueño habitual, y al menos ha de haber vivido con el unos 3 o 4 meses.
Debe haber vivido al menos ese mismo tiempo en el lugar donde se realizan los tests.
No es necesario ni conveniente hacer todas las pruebas el mismo día, es mejor repartirlas en varios días.
El perro ha de estar en ayunas (en algunos tests se usa la comida como motivación).
En algunos tests se necesitan accesorios. Tenerlo preparado con antelación. En casi todos hace falta un cronómetro o, al menos, un reloj con segundero.
No deben repetirse los tests. Se puntúan en la primera prueba, salgan como salgan.
No hay que ponerse nerviosos si el perro no responde tan bien como nos gustaría. Le pondremos nervioso a él y empeoraremos la situación. Hay que tomarse todo como un juego (el perro trabajará mejor si piensa que está jugando con nosotros).
Test 1. Capacidad de observación. 5 puntos
En un momento del día en que no sacamos al perro a pasear, hacer todos los gestos (sin llamarle) que hacemos cuando le sacamos de paseo. Por ejemplo, coger el abrigo, las llaves y su correa, y nos quedamos quietos sin ir hasta la puerta.
El perro corre a la puerta o viene a nosotros excitado - 5 puntos.
Si no se mueve, nos dirigimos hacia la puerta. El perro se acerca a nosotros - 4 puntos.
Si tampoco se mueve, abrimos la puerta unos milímetros. Si viene - 3 puntos.
Si sigue sin moverse pero nos vigila atentamente - 2 puntos.
Si no nos atiende en absoluto - 1 punto.
Test 2. Resolver problemas. 5puntos pero con otra cosa, la lata le da miedo
Enseñamos una golosina al perro (algo que le guste), le dejamos que lo huela y lo tapamos con una lata. Ponemos en marcha el cronómetro.
Si empuja la lata y obtiene la comida en 5 segundos o menos - 5 puntos.
Entre 5 y 15 segundos - 4 puntos.
Entre 15 y 30 segundos - 3 puntos.
Entre 30 y 60 segundos - 2 puntos.
Si olfatea la lata pero no lo consigue en menos de 1 minuto - 1 punto.
Si desde que la tapamos no hace ningún esfuerzo para alcanzar la comida - 0 puntos.
Test 3. Atención al entorno.
Mientras el perro está fuera de la casa, cambiamos la disposición de algunos muebles en una habitación que el perro conoce. Añadir un par de sillas, mover una mesa a otro lado de la sala… Tiene que notarse que ha cambiado algo. Cuando entra el perro ponemos el cronómetro en marcha.
Si en 15 segundos el perro se da cuenta de que ha cambiado algo y empieza a explorar y olfatear - 5 puntos.
Si se dá cuenta entre los 15 y 30 segundos - 4 puntos.
Entre 30 y 60 segundos - 3 puntos.
Si parece darse cuenta (observa con atención) pero no explora - 2 puntos.
Si tras 1 minuto el perro permanece indiferente - 1 punto.
Test 4. Resolver problemas. 5 puntos
Se toma una manta pequeña o una toalla de baño, y se le deja al perro olfatearla. El perro ha de estar despierto y activo. Rápidamente le tapamos la cabeza de forma que no pueda ver nada y ponemos en marcha el cronómetro.
Si se descubre la cabeza en menos de 15 segundos - 5 puntos.
Entre 15 y 30 segundos - 4 puntos.
Entre 30 y 60 segundos - 3 puntos.
Entre 1 y 2 minutos - 2 puntos.
Si no se ha liberado tras 2 minutos - 1 punto.
Test 5. Interpretación de gestos (aprendizaje social).
En un momento en que el perro esté sentado a un par de metros de nosotros (sin haberselo ordenado), le miramos a los ojos. En cuanto nos mire esperamos 2 o 3 segundos y le dedicamos una sonrisa, sin hacer más gestos.
Si viene a nosotros moviendo la cola - 5 puntos.
Si se acerca pero no llega hasta nosotros, o no mueve la cola - 4 puntos.
Si cambia de posición, se tumba o se levanta sin acercarse - 3 puntos.
Si se aleja - 2 puntos.
Si no presta atención - 1 punto.
Test 6. Resolver problemas.
Igual que el test 2, pero con más dificultad de maniulación de objetos. En lugar de una lata se emplea un trapo o toalla pequeña, con la que le tapamos la golosina.
La consigue en menos de 15 segundos - 5 puntos.
Entre 15 y 30 segundos - 4 puntos.
Entre 30 y 60 segundos - 3 puntos.
Entre 1 y 2 minutos - 2 puntos.
Si intenta cogerla pero abandona - 1 punto.
Si la ignora - 0 puntos.
Test 7. Memoria a corto plazo.
Ha de hacerse siempre antes que el test 8. En una habitación despejada, enseñamos al perro una golosina que no tenga olor fuerte, y se la dejamos olfatear para que sepa que es comida. Con alguien sujetandole (si es preciso) y asegurandonos de que nos vea, colocamos la golosina en una esquina de la habitación. Sacamos al perro durante unos 10 segundos y le hacemos entrar de nuevo en la habitación, poniendo el cronómetro en marcha.
Si va directo a la comida - 5 puntos.
Si olfateando va casi directo - 4 puntos.
Si se pone a buscar al azar y la encuentra en menos de 45 segundos - 3 puntos.
Si busca pero en 45 segundos no lo ha encontrado - 2 puntos.
Si no se esfuerza en buscar la comida - 1 punto.
Test 8. Memoria a largo plazo.
Ha de hacerse inmediatamente después del test 7. Se hace exactamente lo mismo (poner la comida en un rincón diferente al del test anterior), y se saca al perro de la habitación 5 minutos. Al entrar de nuevo arrancamos el cronómetro.
Si va directo a la comida - 5 puntos.
Si va directo a donde estaba la comida en el test 7, y luego al correcto - 4 puntos.
Si olfatea y encuentra la comida casi directamente - 3 puntos.
Si busca al azar y lo encuentra por casualidad antes de 45 segundos - 2 puntos.
Si no lo encuentra antes de 45 segundos - 1 punto.
Si no intenta buscarlo - 0 puntos.
Test 9. Resolver problemas y manipular.
Se pone una tabla sobre un par de guias de teléfonos, de forma que quepan las patas del perro pero no pueda meter la cabeza debajo. Se sujeta con peso suficiente como para que no pueda levantar la tabla. Se le muestra comida al perro y se deja que la huela. A continuación se pone debajo de la tabla (el perro tiene que verlo) y se pone en marcha el cronómetro.
Si lo saca con las patas en menos de 1 minuto - 5 puntos.
Si lo saca entre 1 y 3 minutos - 4 puntos.
Si lo intenta pero a los 3 minutos no lo ha conseguido sacar - 3 puntos.
Si no usa las patas y solo intenta alcanzarlo con la boca - 2 puntos.
Si no intenta alcanzar la comida - 1 punto.
Test 10. Comprender lenguaje.
Con el perro sentado a un par de metros de nosotros, y usando el tono de voz que empleamos para llamarle, pronunciamos una palabra cualquiera que no se parezca a su nombre.
Si responde a la llamada - 3 puntos.
Si no acude, pronunciamos otra palabra en el mismo tono. Si esta vez viene - 2 puntos.
Si tampoco se acerca, pronunciamos su nombre, añadiendo “ven” o la palabra que usemos para llamarle. Si viene - 5 puntos.
Si no viene, repetimos su nombre por segunda vez. Si ahora viene - 4 puntos.
Si no se mueve en ningún caso - 1 punto.
Test 11. Aprendizaje.
Este es complicado. Se trata de hacer que el perro aprenda una orden nueva. No hay que pedir nada demasiado complicado, solo algo sencillo que el perro no haya hecho nunca. Por ejemplo, sentado a nuestro lado, una orden para que se levante y se gire sentandose frente a nosotros.
La primera vez diremos la orden y como el perro no sabrá que queremos, le guiaremos a esa posición. Le felicitaremos y premiaremos con alguna golosina.
Repetimos la orden dos veces más, ayudandole.
Repetimos la orden 2 veces más, pero ah
ora esperaremos un instante antes de ayudarle, guiandole con la correa.
Repetimos la orden, sin movernos para nada (es un tanteo). Si cumple la orden, aunque sea torpemente, le daremos 6 puntos.
Si falla, repetimos 10 veces más, ayudandole. Después hacemos otro tanteo sin ayudarle. Si lo hace bien - 5 puntos.
Si vuelve a fallar, 10 pruebas más. Si en el siguiente tanteo lo hace bien - 3 puntos.
Si se levanta e intenta hacer algo, pero no cumple la orden - 1 punto.
Si después de las 30 pruebas que llevamos, sigue sin hacer nada - 0 puntos.
Test 12. Resolver problemas.
Es el más complicado. Se coloca una muestra de comida en un sitio de forma que el perro la vea (antes se la habremos dado a olfatear, y tiene que ver como la colocamos ahí). Sin embargo, el perro no puede acercarse directamente, y ha de dar un rodeo, alejandose de la comida, hasta encontrar un camino para llegar a ella. Por ejemplo se puede usar una caja grande abierta por un extremo, y con una ranura por donde el perro vea la comida pero no pueda pasar. La solucción será rodear la caja y entrar por el otro lado (no debe poderla mover ni alcanzar la comida con las patas). Se suelta al perro y se pone en marcha el cronómetro.
Si rodea el obstáculo y alcanza la comida en menos de 15 segundos - 5 puntos.
Si tarda entre 15 y 30 segundos - 4 puntos.
Entre 30 y 60 segundos - 3 puntos.
Entre 1 y 2 minutos - puntos.
Si intenta alcanzar la comida metiendo la pata por la ranura, pero no intenta otro camino - 1 punto.
Si no hace ningún esfuerzo por llegar a la comida - 0 puntos.
Evaluación y Resultados.
Se suman todos los puntos conseguidos en las diversas pruebas.
54 puntos o más: Es un perro prácticamente superdotado, y es bastante inusual encontrar un perro con este nivel de inteligencia. Según diversos estudios, apenas el 5% de los perros lo alcanza, y eso entre las razas más inteligentes.
de 48 a 53 puntos: Perro de clase superior y con un alto nivel de inteligencia.
de 42 a 47 puntos: Nivel medio-alto. Tiene la capacidad de llevar a cabo cualquier tarea de las que se exigen a un perro corriente.
de 30 a 41 puntos: Nivel de inteligencia media. En ciertos trabajos se mostrará muy dotado, pero no tanto para otros.
de 24 a 29 puntos: Nivel bajo. A veces muestra destellos de agudeza, pero la mayor parte del tiempo tendrá algunas dificultades para entender lo que queremos de él. Aprenderá el mínimo de órdenes básicas (sentarse, acudir a la llamada, y poco más). Su utilidad dependerá de su inteligencia instintiva, es decir, de las capacidades que es capaz de desarrollar por la herencia genética de su raza.
de 18 a 23 puntos: Límite de la normalidad. Trabaja sin problemas en un entorno organizado y de poca actividad, y si no se le presentan situaciones nuevas.
Menos de 18 puntos: Deficiente. La convivencia con estos animales puede presentar problemas.
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COPROFAGIA
DEFINICIÓN:
Ingestión de heces del mismo animal u de otro.
Común en caninos, rarísima en felinos. El único comportamiento coprofágico considerado normal es la ingestión de heces de los cachorros por parte de su madre (generalmente desde el nacimiento hasta las 3 semanas de vida de los cachorros), posiblemente para mantener limpia la zona evitando que posibles depredadores se acerquen atraídos por los excrementos.
Puede considerarse natural (no normal) el que ingieran heces de ungulados en los que encuentran varios nutrientes que provienen de las fermentaciones del intestino grueso.
Como consecuencias puede existir infestaciones recurrentes de parásitos
intestinales, y en menor frecuencia, gastroenteritis por la ingestión de
grandes cantidades de heces de ungulados.
SÍNTOMAS:
Posibles: halitosis (Mal aliento). Posible poliuria/polidipsia (Mucha orina y mucho tomar agua, anorexia y gastroenteritis como consecuencia de posibles problemas médicos subyacentes a la coprofagia.
CAUSAS:
1.- De comportamiento: zona habitable del perro sucia, respuesta al castigo por defecar en lugares inapropiados (imitación del propietario al hacer “desaparecer” las heces?), condiciones estresantes como cambios repentinos en el ambiente, disponibilidad de mucho tiempo sin juegos o con baja actividad (aburrimiento)
2.- Médicas: insuficiencia pancreática exocrina (es la causa médica más
frecuente). En mucha menor medida, se ha podido también relacionar con:
hiperadrenocorticismo, administración de corticoides exógenos, sindrome de malabsorción intestinal, parasitismo intestinal, diabetes mellitus,
hipertiroidismo, dietas deficitarias (actualmente no hay suficientes
estudios que avalen esta última teoría)
DIAGNÓSTICO:
Debe realizarse un diagnóstico diferencial para determinar la causa que
origina la coprofagia.
PRONÓSTICO: Según la causa
TRATAMIENTO: También dependerá de la causa.
Si la causa es etológica (de comportamiento) puede intentarse:
- Eliminación rápida de sus heces antes de que el animal tenga acceso a ellas Dar recompensa alimenticia justo al defecar para incitar a que el animal
espere dicha recompensa antes de comerse sus heces.
- Colocar alguna sustancia aversiva sobre las heces (pimienta u otras
sustancias picantes) o inyectar apomorfina en las mismas para provocarle el vómito en caso de ingerirlas.
ZOODATA LTDA - BUSCA-PET
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Clasificación de las Razas de perros
según su capacidad para ser adiestrados
Stanley Coien
De 1 a 10:
Las razas con la inteligencia funcional y de obediencia más alta.
Necesitan menos de cinco ejercicios para entender órdenes nuevas.
Capacidad de recordar sin necesidad de practicar las pruebas repetidamente.
Responden a la primera orden el 95% de las veces.
1. Border Collie
2. Caniche
3. Pastor Alemán
4. Golden Retriever
5. Doberman Pinscher
6. Shetland Sheepdog
7. Labrador Retriever
8. Papillon
9. Rottweiler
10. Australian Cattie Dog
De 11 a 26:
Perros de trabajo excelentes.
Aprenden órdenes sencillas con entre 5 y 15 repeticiones del ejercicio.
Recuerdan con facilidad, pero mejoran con la práctica.
Responden a la primera orden en el 85% de las veces.
Para órdenes más complejas necesitan más tiempo.
11. Pembroke WeIsh Corgi
12. Schnauzer miniatura.
13. English Springer Spaniel
14. Tervuren Belga
15. Schipperke
/ Pastor Belga
16. Collie Keeshond
17. Pointer Alemán de pelo corto
18. Flat-coated Retriever Cocker Spaniel Inglés
19. Spaniel Breton
20. Cocker Spaniel
21. Weimaraner
22. Pastor Belga
/ Bouvier de Bema
23. Pomerania
24. Spaniel Irlandés de Agua
25. Vizsla
26. WeIsh Cardigan Corgi
De 27 a 39:
Perros de trabajo con un nivel superior a la media.
Necesitan entre 15 y 30 repeticiones para aprender un ejercicio.
Prácticas adicionales del ejercicio en las primeras fases del aprendizaje lo mejorarán.
Una vez aprendida una orden la retienen.
Suelen responder a la primera orden un 70% de las veces o más.
27. Chesapeake Bay Retriever
/ Yorkshire Terrier
28. Schnauzer Gigante
/Perro de Aguas Portugués
29. Airedale
/ Bouvier de Flandes
30. Border Terrier
/ Pastor de Brie
31. WeIsh, Spinger Spaniel
32. Manchester Terrier
33. Samoyedo
34. Field Spaniel
/ Newfoundiand
/ Australian Terrier
/ American Staffordshire Terrier
/ Gordon Setter
/ Bearded Collie
35. Caim Terrier
/ Kerry Blue Terrier
/ Setter Irlandes
36. Elkhound noruego
37. Affertpinscher
/ Silky Terrier
/ Pinscher miniatura
/ Setter Inglés
/ Pharaon Hound
/ Clumber Spaniels
38. Norwich Terrier
39. Dálmata
De 40 a 54:
Corresponde a la puntuación media de inteligencia funcional y obediencia.
Necesitan de 25 a 40 repeticiones para comprender un ejercicio.
Si no repiten los ejercicios con frecuencia recordarán las ordenes con dificultad.
Responden a la primera un 50% de las veces.
40. Fox Terrier de pelo suave
/ Bedlington Terrier
41. Curly-coated Retríever
/ Irish Wolfhound
42. Kuvasz
43. Saluki / Spitz Finlandés
/ Pointer
44. Cavalier King Charles Spaniel
/ Pointer Alemán de pelo duro / Blackand-tan Coorihound
/ Spaniel Americano de Agua.
45. Husky Siberiano
/ Bichón Frisé
/ English Toy Spaniel
46. Tibetan Spaniel
/ Foxhound Inglés
/ Foxhound Americano
/ Otterhound
/ Greyhound
/ Grifón de muestra de pelo duro
47. West Híghland white terrier
/ Deerhound Escocés
48. Boxer / Dogo Alemán
49. Dachshund o Teckel
/ Staffordshire Bull Terrier
50. Alaskan Malamute
51. Whippet
/ Shar-Pei
/ Fox Terrier de pelo duro
52. Rhodesian Ridgeback
53. Podenco Ibicenco
/ WeIsh Terrier
/ Irish Terrier
54. Boston Terrier
/Akita Inu
De 55 a 69:
Nivel mínimo de adiestrabilidad.
Necesitan de 40 a 80 repeticiones para obtener un rendimiento aceptable.
Responderán a la primera orden un 30% de las veces.
Trabajan mejor si el dueño está cerca.
Parecen distraídos la mayor parte del tiempo y sólo responden cuando quieren.
55. Skye Terrier
56. Norfolk Terrier Sealhyam Terrier
57. Pug
58. Bulldog Francés
59. Grifón belga
/ Terrier Maltés
60. Piceolo Levriero Italiano
61. Chinese Crested Dog
62. Dandie Dinmont terrier Nendeen
/ Tibetan Terrier
/ Chino Japonés
/ Lakeland Terrier
63. Old English Sheepdog (Bobtail)
64. Montaña de los Pirineos
65. Scottish Terrier / San Bernardo
66. Bullterrier
67. Chihuahua
68. Lhasa Apso
69. Bullmastiff
De 70 a 79:
Son las razas con inteligencia funcional y obediencia más bajas.
En el aprendizaje inicial necesitan unas 30 o 40 repeticiones para mostrar síntomas de entendimiento a la orden.
Es frecuente que sean necesarias unas 100 repeticiones de un ejercicio antes de dar un resultado fiable.
Su respuesta es lenta y desigual.
Finalizado el aprendizaje se han de hacer repeticiones frecuentes, si no los resultados serán imperceptibles como si jamás hubieran aprendido ningún ejercicio.
Algunos califican a estas razas como “imposibles de adiestrar”.
La reacción a la primera orden es de menos del 25 % de las veces.
Pueden dar la espalda a sus dueños, ignorando o desafiando su autoridad.
La respuesta a las órdenes suele ser insegura y lenta, o a disgusto.
Pueden frustrar a más de un adiestrador medianamente experimentado y hacer dudar de sus aptitudes a alguno de los más especializados.
70. Shih Tzu
71. Basset Hound
72. Mastiff
/ Beagle
73. Pequinés
74. Bloodhound o San Humberto
75. Borzoi
76. Chow Chow
77. Bulldog
78. Basenji
79. Afgan Hound
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Podeis ver el artículo completo aqui…
A. Luescher
Department of Veterinary Clinical Sciences, Purdue University, West Lafayette, Indiana, USA.
Introducción
La experiencia nos ha mostrado que perros y gatos sanos, así como otras especies, mantenidas en cautiverio pueden
desarrollar conductas anormales. Estas conductas se caracterizan como anormales porque están llevadas a cabo fuera de
contexto, son exageradas y están dirigidas hacia estímulos no naturales u objetos y son seguidamente repetidas de una manera
constante. Como ejemplo se enlista la Tabla 1.
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Tratamiento de los Problemas de Comportamiento en Perros y Gatos
(’Treatment of Behavior Problems in Dogs and Cats’)
Henry R. Askew
Munich, 1996. Editorial Blackwell Science
Capítulo 10. Agresión por Dominancia hacia miembros humanos de la familia
Como muestra el gráfico 10, en un estudio con 147 casos de perros que mostraban agresión
severa hacia humanos, más de la mitad mostraron agresión hacia miembros de la familia
(agresión intra grupo). Y como muestra el gráfico 10.2, aproximadamente en el 72% de ellos
se trataba de agresión competitiva por dominancia, o lo que es lo mismo, agresión por
dominancia. En conjunto, 56 de los 147 perros (aproximadamente el 38%) mostraron esta
forma de agresión en un grado de moderado a severo - un porcentaje sustancialmente más
elevado que el 23.3 y 19.6% de las cifras citadas por Borchelt y Voith (1986). Cincuenta y uno
de estos perros eran machos (aproximadamente el 91%, lo cual concuerda con las cifras de
Borchelt y Voith).
La Agresión por Dominancia hacia miembros de la Familia siempre ocurre en una o en ambas
de las situaciones siguientes:
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Artículo publicado en VORAUS. El PDF está en este enlace.
Autor: Alicia Fernandez Foruny
La conducta agresiva es la más frecuente de las alteraciones de
comportamiento en los perros domésticos. En realidad, la conducta
agresiva tiene una función de autoprotección que está íntimamente ligado
a su instinto de supervivencia si el perro viviera en un medio salvaje.
También los machos compiten por cópula y para ello, deben hacer desistir
a sus competidores, derrotándoles. (Selección sexual).
Debemos tener en cuenta que la mayoría de las conductas agresivas son
para la especie canina, patrones normales de comportamiento, lo cual
hace más difícil la resolución de este tipo de problemas. Ahora bien, desde
que el perro comparte su nicho trófico con la especie humana, y pasa a
ser un miembro más de la familia que lo acoge, todas las formas de
conducta agresiva son inaceptables y hay que corregirlas de raíz.
Hay que tener en cuenta que la mayoría de casos de agresividad hacia
personas están mal diagnosticados y que hoy en día, se sacrifican más
animales de los que realmente haría falta. Por ello, es imprescindible
realizar una anamnesis con la mayor cantidad de datos posibles.
Deberemos analizar las situaciones de riesgo familiar y del entorno y
llevaremos a cabo el pronóstico y el tratamiento adecuado para cada caso
concreto, basándonos en los parámetros obtenidos por un examen físico,
neurológico, y analítica completa.
Causas del comportamiento agresivo. Las posibles causas del
comportamiento agresivo son varias y se pueden clasificar según su
etiología en causas orgánicas y causas no orgánicas.
· Causas orgánicas (15 % de los casos) Se consideran en este grupo
aquellas causas físicas que afectan al animal, que pueden ser
fácilmente detectables en la exploración (dolor, prurito, debilidad,
desorientación,…) o por el contrario, causas más difíciles de
detectar a primera vista (hipotiroidismo, hidrocefalia, tumores
intracraneales, epilepsia y otras, como enfermedades víricas,
bacterianas o tóxicas que cursan con afecciones encefálicas y
síntomas neurológicos.
· Causas no orgánicas (85 % de los casos) Se pueden clasificar en
una gran variedad de tipos distintos, pero como veremos a
continuación, la mayoría de casos que pueden llegar a la clínica, se
pueden resumir en tres: agresividad por dominancia, agresividad
territorial y agresividad por miedo.
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Es de suma importancia poder llegar a un diagnóstico exacto del tipo de
agresión que estamos tratando, ya que hay varios tipos de conductas
agresivas y por ende, distintos tratamientos para cada una de ellas. Por
eso es muy importante hacer la anamnesis en el domicilio, porque
tendremos la oportunidad de observar el comportamiento del perro, su
lenguaje gestual, ante qué señales agonísticas reacciona, etc.
Obviamente también hay distintos pronósticos, que en definitiva, es una
de las cosas que más preocupa a los propietarios de un perro de estas
características. Por poner un ejemplo, la agresión maternal tiene un índice
altísimo de resolución satisfactoria, mientras que la agresividad por
dominancia tiene un pronóstico reservado.
El acto agresivo en los perros es un comportamiento que ha
evolucionando dentro de un marco concreto y complejo y que la selección
natural ha premiado. Sobrevivir o morir son las dos cuestiones que se
presentan ante un acto agresivo, cuando se presenta, o cuando se
defiende… claro que hay muchas otras alternativas y dependen tanto del
individuo que la presenta, como de la balanza costes-beneficios, sirva
como ejemplo “la conducta del burgués” (Pozuelos, et. al 2003 La Etología
del Perro)
Para centrarnos un poco más y no desviarnos demasiado del tema que
nos ocupa, que es la especie doméstica, la conducta agresiva se inhibe, se
redirige, y se controla. De eso se ocupará la madre de los cachorros,
durante su periodo sensible. La madre, tratará de fijar unos patrones de
comportamiento en los cachorros parecidos a los suyos. Les enseñará a
inhibir el mordisco, a adoptar la postura de sumisión, a no pasarse y les
enseñará de la mejor manera que sabe. El cachorro aprende cuáles son
las señales de advertencia y las consecuencias de no reconocerlas. Será
castigado cuando insista o muestre pocas ganas de aprender.
Cuando un animal agrede, es que tiene una buena razón para hacerlo.
Obviamente desde el punto de vista humano esto es inaceptable, pero es
importante que esto sea tenido en cuenta por el propietario para que no
se genere un sentimiento negativo hacia el animal, que acentúe aún más
el ya deteriorado vínculo existente entre el dueño y su perro.
Existe una clasificación de las conductas agresivas que presentan los
cánidos y está basada en el estímulo que desencadena la conducta
agresiva. Es interesante conocerla, ya que nos permite entender un poco
mejor al animal que presenta este problema.
Los distintos tipos de conductas agresivas son:
Agresión Predatoria
Es la agresión dirigida a lo que el perro toma como una presa. El ejemplo
típico sería los perros que persiguen a los ciclistas que pasan, o a
personas que corren.
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Agresión entre machos
Esta es una conducta muy frecuente en las casas donde conviven uno o
más perros machos. Es una conducta influenciada por la testosterona y
cuando ocurre este problema, una posibilidad de tratamiento es la
castración del beta o perro subordinado, ya que con ello, aumentamos
mucho más la distancia jerárquica entre ellos. Además, el propietario,
debe darle al alfa un trato preferente, esto es, alimentarle primero, darle
atención primero y no inmiscuirse en el establecimiento de la jerarquía
canina, tratando de separar y zanjar cualquier disputa de rango entre
ellos. En los casos en que el propietario no desea castrar a sus perros,
existe la posibilidad de medicar a los perros con hormonas
(progestágenos) pero en general, aunque la medicación surta efecto,
cuando se deja de usar vuelve a aparecer el problema.
Agresión entre hembras
Esta es una alteración mucho más difícil de resolver que la anteriormente
citada porque la influencia hormonal es mínima. Aquí el desencadenante
es el no establecimiento de un orden jerárquico entre las perras que
conviven juntas que suele ser consecuencia de que el dueño participa e
impide el establecimiento jerárquico de ambas perras. Se necesita un
propietario que tenga un gran dominio sobre las hembras que se agreden
para que pueda inhibir en ellas el deseo de confrontación. Igualmente
aunque esto pasara, cuando el dueño no esté presente, es muy probable
que las perras peleen, por lo que en estos casos, está indicado el
separarlas cuando no puede haber un control por parte del propietario.
Agresión por miedo
Esta conducta se presenta en animales inseguros y de poco carácter que
al querer ser tocados por alguien y no tener posibilidad de escapar, se
sienten acorralados y muerden. En general nunca producen mordidas
graves, pues no lo hacen con convicción. Lo único que buscan es alejar el
estímulo que les produce el miedo. Son animales a los que no se los debe
tratar con brusquedad. Necesitan una terapia conductual y una
medicación para superar sus fobias, y esta debe ser prescrita siempre por
un facult
ativo. Con este tipo de perro, siempre deberemos guardar una
distancia de “seguridad” para que el perro no se vea forzado a “atacar”.
Siempre hay que dejarle una salida para que no se sientan amenazados y
en todo caso puedan huir. Ya sabemos que el perro que se siente
amenazado actúa de dos maneras: ataca o huye.
Agresión por dolor
Es una conducta que tiene una función protectora para el animal ya que
es un modo de defensa. No obstante, es inaceptable que un animal
muerda a su dueño cuando éste, por ejemplo, le está curando. La forma
de evitar este comportamiento es habituar desde cachorro al perro a
inhibirse ante pequeños dolores que le produzca el dueño al curarle una
otitis, una herida, etc
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Agresión territorial
Es una conducta normal en el perro y en muchos casos buscadas por los
propietarios cuando desean que sean guardianes de su propiedad. Muchas
veces el animal se excede en esta conducta y resulta un problema a
solucionar. Es el caso de los animales que intentan agredir a las visitas,
carteros, y cualquier persona extraña al núcleo familiar. La educación del
perro desde cachorro, es la mejor prevención para evitar esta situación.
No se debe fomentar excesivamente esta conducta pues el animal, por sí
mismo la va a presentar. Cuando le es fomentado, se torna más agresivo
porque quiere satisfacer a su dueño y en general, termina siendo un
animal insociable e inmanejable.
Agresión maternal
Es la agresión desarrollada por las perras con cría de pocos días de vida.
Está influenciada hormonalmente y depende de la relación que tenga con
sus dueños que desarrolle esa conducta con los mismos. Generalmente al
mes de haber parido, esta conducta desaparece. Agresión por alteraciones
fisiopatológicas Este comportamiento se debe a desórdenes neurológicos,
tanto físicos como químicos, a través de las sustancias que intervienen en
la transmisión de impulsos nerviosos. Obviamente es un problema de
resolución estrictamente médica y son necesarios determinados exámenes
veterinarios para llegar a un diagnóstico correcto. También algunas
enfermedades hormonales son causantes del comportamiento agresivo de
un animal, como por ejemplo, el hipotiroidismo.
Agresión por dominancia
Este tipo de agresión es la más frecuente de todas las conductas agresivas
de los perros. Generalmente se observa en machos sin castrar, mayores
de un año y medio de edad. Existe una mayor incidencia en los animales
puros de raza, que en los mestizos. Esto es debido a que las cualidades
estéticas que se premian en las exposiciones caninas, tales como cola
erecta, porte alto, cabeza muy levantada, son muy similares a las
actitudes y gestos propios de animales dominantes. El hecho de que
debido a que somos nosotros los que decidimos quiénes tienen más
posibilidades de reproducirse, lleva a una fijación en los genes con estos
caracteres potencialmente dominantes. El perro que es agresivo por
dominancia, puede serlo con todos o con alguno de los habitantes de la
casa. Por lo común, son animales muy amigables con los extraños. Debido
a que el mundo de los cánidos se maneja con gestos, posturas y contactos
corporales fuertes y como el perro es un animal social y gregario, los
estímulos específicos que desencadenan la agresión, son los contactos
corporales que sus dueños tienen para con ellos, tales como, caricias,
cepillado, intentos de colocarles el collar o intentos de sujeción. Para el
propietario, el ataque del perro no fue provocado pues él sólo lo estaba
acariciando, pero para el perro había muy buenas razones para agredir.
Esto es un punto crítico, ya que a la persona agredida le cuesta mucho
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entenderlo. Casi siempre los animales dominantes avisaron antes de llegar
a la agresión directa.
Las señales de dominancia que el perro realiza para con sus dueños antes
de llegar a morder, son varios. Por ejemplo: colocar su cabeza
presionando sobre las rodillas de la persona, mirarlo fijamente a los ojos y
no desviar la mirada, permanecer en el paso frente al propietario y no
moverse del lugar… Si el dueño ha estado permitiendo todas estas
situaciones, ya sea por temor o por desconocimiento, el animal comienza
a creer que es el alfa, está por encima de su dueño y éste es su
subordinado. Otro factor que afianza al perro en su condición de alfa, es el
hecho de que muchas personas tienen la costumbre de dar de comer al
perro antes de que coma la familia y por ende, le da al perro parte de la
comida del plato cuando el perro así lo solicita.
¿Qué mensaje recibe el perro? Que tiene prioridad sobre el recurso
disponible y derecho a alimentarse primero. Además, estamos reforzando
este comportamiento dándole de comer de nuestro plato sin haber
terminado nosotros. Por consiguiente, el perro entiende que debe
reprender al dueño de la manera que sabe, cuando este no cumple con las
reglas caninas de subordinación.
Este es el inicio de la Agresión dominante. Si bien la confrontación física
puede invertir o detener este problema, no todos los propietarios de
perros tienen la capacidad de lograrlo, sobre todo cuando se trata de
perros con un peso y una fuerza considerables. Llegados a este punto, es
imposible para el dueño obligar al perro a adoptar una postura de
sumisión (alpha roll over) si antes no se han cambiado las reglas del
juego, que le hayan hecho entender al perro cuál es su puesto en la
jerarquía familiar de su manada. Por supuesto, esta técnica deberá ser
realizada con toda la prevención y cuidado por parte del dueño o el
experto en modificación de conducta y se utilizarán todos los medios
necesarios para prevenir cualquier accidente de tipo agresivo que muestre
el perro. Es recomendable por tanto, el uso de un bozal, para cualquier
manipulación que hagamos al perro y no prescindiremos de él hasta estar
seguros de que no va a haber ningún tipo de reacción ni problema.
El objetivo del tratamiento conductual es evitar lesiones e invertir el orden
jerárquico en la mente del perro, y en la del dueño. Hay que actuar con
mucho tacto y dejar las cosas claras al propietario. Para ello, es
importante que el dueño acepte que ha cometido una serie de errores.
El perro, como animal social y gregario, necesita un líder. Si el dueño no
lo es, ese puesto lo ocupará su perro, comportándose como tal y dando
por hecho una serie de privilegios que tiene como alfa. Normalmente, los
educadores caninos nos encontramos aquí con un problema añadido: el
dueño. Este cree que lo ha hecho todo bien y está convencido de que el
culpable es su perro. Cuando entienden los conceptos de gregarismo,
manada jerarquía y como se consiguen, tenemos ya mucho ganado,
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porque sabrá el alcance de todos y cada uno de los errores que ha
cometido, y estará en el proceso de conseguir tener el control de su perro.
Para ello, utilizaremos todo lo que esté a nuestro alcance para
conseguirlo. A partir del momento que el perro se tenga que “ganar el
pienso”, estaremos en el buen camino de conseguirlo.
El propietario debe evitar todas las actitudes que puedan significar un reto
de dominancia para el perro y así evitar las situaciones potencialmente
peligrosas.
Se debe, además, comenzar con un programa bien detallado de
modificación de conducta como por ejemplo el retiro de afecto y atención
social cuando el perro mue
stra algún signo de agresividad, enseñarle
algunos ejercicios de adiestramiento y recompensarlo cuando lo hace
bien, sacarlo a la calle bastante tiempo para que gaste energías. No hay
que olvidar que un perro que es agresivo con su dueño en su territorio, tal
vez no lo sea en la calle por la inseguridad que esta última le inspira.
Características de la agresividad por dominancia
Se tiene que cumplir:
1. Hacia personas conocidas.
2. Postura ofensiva.
3. Se manifiesta en situaciones de competencia o conflicto jerárquico.
Las situaciones más frecuentes son:
· Castigar al perro
· Desplazar al perro
· Molestarlo mientras come.
· Contacto visual directo.
· Pasar por encima del animal.
· Ponerle la correa o bozal.
· Acariciarlo.
· Acicalarlo
· Manipularlo
· Contenerlo
Pero también hay excepciones, por ejemplo: hay perros tan dominantes
que también muestran conducta agresiva hacia desconocidos.
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Perros que por dominancia, adoptan una postura ambivalente. En estos
casos hay que preguntar cuando fue la primera vez que el animal mostró
agresividad y cuál fue la respuesta del propietario, ya que puede tener
miedo al propietario pero seguir siendo dominante y por lo tanto, hay que
tener en cuenta que si cumple los requisitos excepto la postura, puede ser
perfectamente agresividad por dominancia.
La modificación de esta conducta es muy compleja y lleva bastante
tiempo, voluntad y paciencia por parte del dueño. Normalmente los
tratamientos conductuales suelen fracasar debido a que el propietario se
cansa, al tener que seguir unas pautas de por vida, marcadas por el
especialista en comportamiento.
Por último es importante recalcar que en los casos de agresión por
dominancia, está contraindicado el castigo, pues desencadena una
reacción más agresiva en el perro.
Con respecto a la farmacología utilizada en estos casos, principalmente se
utilizan progestágenos en las dosis habituales, como también ansiolíticos
benzodiacepinas para lograr mantener un nivel de seguridad mínimo con
el fin de poder realizar las técnicas de modificación de conducta. En el
caso de los machos, como se ha apuntado anteriormente, está indicada
también la castración quirúrgica.
BIBLIOGRAFÍA
· Manteca, X. (2003): Etología clínica veterinaria del perro y del gato,
3ª Ed. Multimédica. Barcelona.
· Manteca, X / Fatjó, J. (2005) El Perro. Educación y cuidados Ed.
Plaza
· Pozuelos, A. (2003): La Etología del Perro. Ed. Ateles
· Abrantes, R (2005) The Evolution of canine Social Behavior Ed
Wakan Tanka Publishers
· Aloff, Brenda (2002) (Aggression in dogs Ed. paperback)
· Donalson, Jean (2003) El choque de culturas kns ediciones
· Sykes, Barbara (2001) Understanding & Handling Dog Aggression.
Ed. crowod Press Ltd.
· Dunbar, Ian (2005) Dog Aggression Fighting, James & Kenneth
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· Campbell, William (1999) Behavior Problem in dogs. 3rd Edition Ed.
crowod Press Ltd
· Mc Connell, Patricia. (2007) Al otro extremo de la correa kns
ediciones
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· Abrantes, Roger (2005) Manual de comportamiento Canino kns
ediciones
· Horwitz, Debra Mills, Daniel Heath, Sarah Basolls Wols, Marta tr.
(2007) Manual de comportamiento en pequeños animales kns
ediciones
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MUCHO CUIDADO AL LEER ESTE ARTÍCULO.
ES UN INTERESANTE DESARROLLO DEL EFECTO DE LAS CORRECCIONES, PERO SE EXTIENDE EN EL MANEJO DE ARTILUGIOS QUE NO USAMOS CON TÉCNICAS EN POSITIVO.
AHONDA EN EL CASTIGO, DEL CUAL SOMOS ESPECIALMENTE CONTRARIOS.
LEEDLO ÚNICAMENTE CON MENTE EXPERTA Y CON LA FINALIDAD DE INFORMAROS SOBRE EL REFUERZO NEGATIVO, PERO CON ESPÍRITU CRÍTICO. NO ESTAMOS RECOMENDANDO ESTAS TÉCNICAS. CAPITANCAN.COM
PUBLICADO EN VORAUS.COM
LA TEORIA DE LAS CORRECCIONES EN EL ENTRENAMIENTO CANINO
Artículo original: http://www.leerburg.com/corrections.htm por Ed Frawley, 2005
Una de las áreas menos comprendidas en el entrenamiento canino, tanto por los principiantes como
por los llamados profesionales, es cuando y como corregir al perro. La falta de comprensión de la
corrección es en donde muchas personas se ven en problemas.
Desafortunadamente durante los últimos 20 y 25 años hemos visto un patrón en el entrenamiento
canino que promueve de manera estricta la motivación de los perros. Estos métodos carentes de una
guía apropiada no está en acuerdo con las correcciones, la gente que promueve estos programas
hacen desmerecer el arte del entrenamiento canino.
Cuando los nuevos propietarios de mascotas aprenden a entrenar, piensan que las correcciones son
tanto reprimendas como estirones de la correa, además del encierro en alguna habitación por mal
comportamiento. Para algunos perros esto es más que suficiente, pero para aquellos entrenadores que
quieren llevar a su perro a niveles más altos de rendimiento, esto no es lo adecuado.
El tipo incorrecto de corrección, o una corrección fuera de tiempo o incluso la falta de corrección, hace
que las personas tengan problemas durante el entrenamiento de sus mascotas. Este artículo explorará
el mundo de la corrección en el entrenamiento canino.
Espero que explicando la teoría de varias formas de corrección según su autor, resultará en mejores
entrenadores caninos. Durante la lectura de este artículo se dará cuenta que no soy un fanático del
entrenamiento forzado. Pero a la vez usted aprenderá que el ignorar las correcciones, o la utilización
de las correcciones equivocadas sobre todo si son a des tiempo, traerá como consecuencia un atraso
y muy probablemente destruirá la confianza entre usted y su perro.
Para entender las correcciones, primero exploraremos las metas que los diferentes entrenadores
tienen para sus perros.
Algunos entrenadores siguen la teoría de “el fin justifica los medios”. Estas personas utilizan
demasiada fuerza cuando entrenan a sus perros. Esto es muy común en muchos profesionales del
entrenamiento, cuyo propósito es conseguir los más logros posibles en el menor tiempo, de tal manera
que si no lo consiguen, el pago de sus clientes no compensará el tiempo invertido en el entrenamiento
del perro. No soy partidario del entrenamiento forzado, así como tampoco soy partidario de enviar a los
perros a que los entrene un profesional.
Mi meta para el entrenamiento canino, es enseñar primeramente a que el perro confíe en mi y cuando
esto se logra, a que siga mi voz de comando. Durante esta “fase de confianza” el perro aprende que
soy justo pero también firme. Mi perro verá que lo trato con respeto , y que espero lo mismo de él hacia
mi. Todo esto le enseñará que soy consistente y que cuando le pida que tiene que hacer algo, tendrá
que hacerlo. Usted tendrá una mejor comprensión de cómo lo logro, si lee el artículo acerca de mi
filosofía de entrenamiento que escribí.
Mucha gente confunde su relación con el perro, con lo que llamo confianza, muchos interpretan el
vínculo con el perro como una relación de amor y cariño, pero esto no es lo que quiero para mis
perros. Un perro puede amarlo a usted, pero no respetarlo. Yo puedo tener una relación con un perro,
pero no tener su respeto.
Conseguir el respeto del perro no es algo que ocurra de un día para otro. La fase de confianza puede
durar meses. El DVD que produje titulado “Construyendo Manejo y Concentración”, enseña las bases
para esta fase de entrenamiento.
Existe una diferencia entre aplicar la corrección y forzar al perro a cumplir durante su entrenamiento.
Este artículo explorará ambas áreas.
No soy partidario del entrenamiento forzado, pero si lo comprendo. Desafortunadamente, durante mi
carrera he utilizado este tipo de entrenamiento, actualmente me arrepiento de haberlo hecho.
Probablemente este artículo sea….. aunque en una pequeña parte, una disculpa hacia algunos perros
que tuve, y que merecían mas de lo que yo les pude proporcionar.
Mientras que este artículo explicará los diversos métodos que se utilizan para hacer que un perro
cumpla con lo que se le pide, únicamente incluye dicha información para que los lectores puedan
reconocerlos en las clases locales de obediencia o si encuentran un entrenador profesional que utiliza
demasiada fuerza para resolver algún problema.
Espero que los entrenadores se alejen de estos métodos sabiendo que existen otros mejores.
ENTRENAMIENTO DE OBEDIENCIA FORMAL VS COMPORTAMIENTO COTIDIANO
Primeramente examinemos las diferencias entre los correctores utilizados durante el entrenamiento de
obediencia y los utilizados con el mal comportamiento canino.
Si usted posee mi DVD: “Obediencia Básica“ me habrá escuchado decir: nunca corregirá a un perro
durante el entrenamiento de obediencia básico, a menos que este 100% seguro de que el perro
entiende el significado del comando que se rehúsa a obedecer.
No existen muchas reglas en el entrenamiento canino, pero esta es una de las principales.
Dicho esto, un perro debe recibir alguna forma de corrector para un comportamiento inadecuado, aun
cuando nunca lo haya corregido por esta causa. Los perros instintivamente entienden lo que es un
buen comportamiento. Esto lo explicaré posteriormente en este artículo.
En adición a lo anterior, durante el entrenamiento, los manejadores se ven obligados a felicitar a sus
perros, después de una corrección. Esto le dice al perro que su señor aun los ama. Durante un patrón
de correcciones el propietario nunca debe felicitar al perro después de una corrección. Existe una sutil
diferencia pero esto es importante para el perro. Usted nunca verá en una manada al líder corregir a
un miembro inferior para ponerlo en su lugar, y regresar inmediatamente después en una actitud
amistosa. Siempre se alejará y dejará al animal de menor jerarquía pensando acerca de lo que
pasó.
LOS CACHORROS Y LAS CORRECCIONES- EL BUEN COMPORTAMIENTO INICIAL
Un cachorro aprende a respetar a su madre desde los primeros días de su vida. Este es el inicio de la
comprensión del cachorro del concepto de líder de manada y rango dentro de ella.
Cuando el cachorro llega a las 3 ½ a 5 semanas de edad, muchas madres empezarán a gruñir cuando
el cachorro se acerque a ella cuando esta comiendo. Cuando esto sucede , la madre le está
enseñando respeto al cachorro. Los compañeros de camada se muerden unos a otros durante el
juego. Esta actitud, establece rangos dentro de la manada. Los miembros mas fuertes muerden y
pelean de forma más violenta que los miembros de rango mas bajo.
Cuando los cachorros se trasladan al ambiente humano esperan que su vida continúe tal cual sucedía
en su vida de manada. Es por esto que los cachorros muerden la mano, calcetines, talones y niños.
Juegan de la misma forma que lo hacían con sus compañeros de camada. Este juego lo utilizan para
probar su rango dentro de la manada humana, y lo hace de la única manera que saben hacerlo- con
posturas corporales, con la voz (a través del ladrido y gruñido) y con sus hocicos, mordiendo y
agarrando.
Cuando los humanos corrigen este comportamiento
de mordidas los cachorros lo aceptan como nuevo
líder de manada. Tal como aceptaba la posición de autoridad de la madre cuando se acercaban a ella
cuando estaba comiendo en su plato.
No es difícil corregir el comportamiento de morder, en un cachorro. Es difícil para los nuevos y novicios
propietarios de la mascota corregirla sin lastimar de manera permanente su temperamento. Estos
propietarios ignoran lo fácil que es causar un daño permanente al cachorro cuando se le corrige de
manera exagerada. Una corrección dura puede tener un efecto de por vida en un cachorro.
Hace 15 años cuando criaba algunos cachorros bastante violentos escribí un artículo titulado
“Enseñando a su Cachorro el Significado de la Palabra NO”. En él recomiendo tomar al perro del cuero
del cuello ( cuando lo estuviera mordiendo a usted o a algún miembro de la familia) y sacudirlo hasta
que empezara a chillar como un puerco. Bueno , este consejo es totalmente erróneo. Funcionó para
mis cachorros porque eran muy rebeldes y se recuperaban muy rápido de la corrección (y de los
errores del entrenador). Algunos cachorros suaves de carácter pueden tener serios problemas con
este tipo de trato.
Ahora recomiendo que podemos conseguir algo bueno con la mayoría de los cachorros , simplemente
tomándolos por las mejillas y sacudiéndolos , mientras los miramos a los ojos y les decimos de manera
firme: “basta”. También puede usted gruñirle hasta que desista (tal y como lo hacia su madre…..
bueno, la del cachorro ).
Sacudirlos hasta que chillen como puercos, únicamente los asusta y no hace nada para la
construcción de una relación.
COMPORTAMIENTO EN MANADA
Así que, con todo lo dicho que es el comportamiento dentro de la manada:
1. cuando el perro salta y /o joroba con su pierna, eso es comportamiento de manada.
2. cuando el perro sale por la puerta primero que usted. Eso es comportamiento de manada , los
lideres pasan primero por puertas y puentes.
3. cuando el perro ladra como loco a otro perro. Eso es comportamiento de manada.
4. cuando el perro jala a su propietario calle abajo durante una caminata. Eso es comportamiento
de manada, los lideres siempre van primero.
5. cuando un perro trata de pelear con otro perro, eso es comportamiento de manada. los lideres
de manada dicen cuando y con quien pelear.
6. cuando un perro gruñe cuando está en la cama u otro mueble y usted se acerca. eso es
comportamiento de manada y tendrá que lidiar con eso.
7. cuando un perro le gruñe a usted por molestarlo cuando duerme mientras usted camina. Eso es
un problema de rango de manada.
Esta es una pequeña lista o únicamente algunas de las formas más comunes de comportamiento de
manada . Provee un ejemplo de modelos de comportamiento de manada que requieren corrección,
aun cuando el propietario nunca haya entrenado a su perro. Al final de este articulo hablo un poco
sobre este tema.
Mientras usted corrige al perro por no acudir a su llamado después de que se le enseñó el significado
de “ven aquí”, podrá , y de manera justificada, corregir al perro tanto de manera verbal o con un collar
de entrenamiento para comportamiento.
Así que no mal interprete. La obediencia formal significa enseñar al perro el significado de :
sentado, ven aquí, estate, échate, o ve a tu lugar y échate. No corrija al perro por no obedecer
estos comandos hasta que esté 100% seguro de que su perro entiende el significado y lo que le
esta pidiendo que haga.
COLLARES PARA ENTREMIENTO
Para entender correcciones necesitamos, primero , conocer las herramientas de que disponemos para
aplicar una corrección.
Las correcciones son tanto verbales como con el collar.
Por definición un collar no puede ser llamado collar de entrenamiento, a menos que sea adecuado
para esta función .
En mi opinión existe una severa incomprensión acerca de los collares utilizados en perros hoy en día.
Hasta donde yo se, existen únicamente 4 tipos de collares para entrenamiento canino:
1. el collar plano de baqueta (piel) o nylon.
2. el collar de púas
3. el collar para dominar al perro
4. el collar electrónico
Alguno perros no rebeldes ni bruscos, únicamente requieren del collar de piel, (refiérase a mi articulo
de “perros dóciles y perros rebeldes”. De hecho muchos perros dóciles de carácter, únicamente
requieren de la corrección verbal.
Cuando los propietarios de un perro dócil reconocen el temperamento de sus perros, el entrenamiento
d e estos se vuelve fácil. Desafortunadamente la mayoría de los entrenadores novatos no pueden leer
el temperamento, lo cual resulta en sobre correcciones. Esto produce perros nerviosos e inseguros
que sumisamente se orinan o peor aún, muchos muestran actitudes agresivas.
COLLARES DE PUAS VS COLLARES DE CHOKE
Para determinar que collar
utilizar en un perro, requiere de
algunos experimentos. Siempre
le digo a la gente que debe
iniciar con un collar plano de
piel.
Si la corrección verbal seguida
de la corrección a un nivel 5
con la correa no produce
resultados, entonces es tiempo de utilizar el collar de púas. (más tarde, en este mismo articulo hablo
de niveles de corrección).
He escrito un artículo bastante extenso acerca de “Como instalar un Collar de Púas”, lo puede
encontrar en mi página web http://leerburg.com/prong.htm
Lo importante para los nuevos entrenadores es mantener en mente que no deben aplicar el mismo
nivel de corrección con el collar plano que con el collar de púas. Les digo a la gente que el collar de
púas es como la dirección hidráulica en perros. Si ha estado corrigiendo con el nivel 5 con el collar
plano, entonces deberá utilizar el nivel 2 o 3 con el collar de púas. Este es uno de los beneficios de
utilizar este collar, no necesita utilizar mucha fuerza para conseguir resultados.
La única excepción en que le collar de púas deja de ser mejor que un collar de choke, es cuando se
trata de perros muy dominantes o agresivos.
En mi experiencia el collar de púas sobre estimula a un perro dominante o agresivo de tal manera que
los agita esto puede provocar que la sobre excitación del perro se convierta en agresividad en contra
del manejador.
El collar para perro dominantes, trabaja mucho mejor en estos perros ya que los hace entrar en razón
sin sobre estimularlos.
Los collares de choque de metal, nunca se han recomendado para el entrenamiento de perros . el
mecanismo de cómo se utilizan estos collares en el entrenamiento (constantemente jalando y aflojando
tanto la correa como el collar), con el tiempo producen lesión muscular del cuello del perro.
Este daño ocurre exactamente en donde la cadena corre a través del anillo metálico del mismo collar.
Toda la fuerza de la corrección se aplica en estas áreas, con el collar de púas, esta fuerza se
distribuye a toda el área del cuello. Esto se ha comprobado mediante autopsias hechas en Alemania
en perros que fueron entrenados durante toda su vida con el collar de chocke, en vez del collar de
púas.
CABESTROS Y JAQUIMAS
Durante los últimos 10 o 15 años los cabestros han venido de UK. Personalmente no me gustan,
desviar la mirada de un perro con un cabestro no es una corrección. Supongo que soy de la vieja
escuela y que no necesito más. Para aquellos que lo quieran utilizar, lo pondría en el lugar de los
collares planos.
TIPOS DE CORRECCIONES:
Primeramente detallaré varios tipos de correcciones utilizadas en el entrenamiento canino y
posteriormente explicare cada uno de ellos con más detalle:
1. corrección verbal
2. correcciones retardadas
3. correcciones automáticas
4. entrenamiento por evasión
5. correcciones q
ue ponen quieto al perro
6. correcciones que incrementan el movimiento y manejo del perro
7. corrección por niveles
8. correcciones de escape
9. corrección por evitación
10. correcciones de comportamiento
1. Correcciones Verbales:
En mi opinión la corrección verbal es una de las herramientas más poderosas que un entrenador
puede desarrollar en su programa y entrenamiento. Sin embargo es una de las menos
administradas y menos comprendidas actualmente.
Utilizando la palabra “NO” en el sentido de comunicación con un perro, se convierte en una
herramienta de afinación en la fase de aprendizaje, además, se convierte en una corrección
poderosa que el perro respeta y escucha.
El inicio del desarrollo de esta herramienta, es primeramente establecerla como una corrección
verbal. Una vez hecho esto, el manejador puede modificar el tono, de tal manera que su significado
se convierte en algo que usted quiere que haga pero un poco diferente durante la fase de
aprendizaje.
Déjeme explicarle lo que una corrección verbal realmente significa. Sin que suene a locura ,
simplemente diga la palabra “NO” en forma firme (sin gritar ). El control de la inflexión de la voz es
muy importante. Repitiendo “NO”, exactamente en la misma forma a cada rato, hará usted buenos
progresos y un buen trabajo.
La gente que eleva la voz, que suena como loco, o repite el “NO, aumentando la intensidad de voz
, comete una gran equivocación. Esta gente le está enseñando al perro esperar hasta que usted
realmente suene enojado antes de que obedezca. Esta gente convierte el “NO” en una
advertencia, no en una corrección.
Mi meta es hacer que el perro siga mi voz de comando. Con esto dicho, espero estar preparado
para utilizar mi voz como correctivo,. Para conseguirlo siempre daré una corrección verbal , antes
de la corrección de correa y antes de la corrección con el control remoto.
La Secuencia de los Eventos va de la Siguiente Manera:
1. doy un comando de obediencia, al cual se rehúsa a realizar de manera apropiada el perro o
simplemente desarrolla un comportamiento inapropiado, lo cual hace que la corrección se
aplique.
2. doy la voz de comando “NO”
3. esto es seguido por un jalón de correa (o entrenador remoto) 1 ½ segundo después. El nivel de
corrección debe ser apropiado para el temperamento del perro y para el nivel de distracción del
perro que estoy entrenando.
El objetivo es convencer al perro de que esta secuencia siempre se reducirá.
Es por esto que es tan importante la consistencia durante el entrenamiento. Cuando mi perro cree
que siempre habrá una corrección después del “NO”, siempre pondrá lo mejor de su parte para
evitar el jalón de la correa o la corrección con el control remoto.
TIEMPO DE CORRECCION
Para que la corrección sea efectiva el perro deberá asociarla con la infracción (lo mismo deberá
suceder con la felicitación) si la corrección tarda mucho después de la infracción se confundirá y el
entrenamiento se deteriorará.
Existe una regla: la corrección no debe hacerse antes, sino 1 1/2 segundos después de la
infracción.
He encontrado que cuando un perro empieza a entender la corrección verbal, es cuando inicia el
verdadero entrenamiento. Para un entrenador principiante, esto no sonará importante, pero es un
hecho que los es. Es en este punto cuando vemos que un perro empieza a visualizar que es lo que
usted quiere que haga. Es aquí cuando vemos a los perros anticiparse a los comandos.
Otro beneficio de la corrección verbal, es que puede extenderse 1 ½ segundo para que el
manejador pueda aplicar la corrección de la correa. Cuando el perro está listo para traer una
cuerda delgada para iniciar el entrenamiento sin correa , deberá entender perfectamente la
corrección verbal (entenderá que lo ha echado a perder cuando usted la utilice).
En ese punto cuando el perro no responde correctamente a la corrección oral y requiere de la
corrección con la correa, el manejador puede repetir el NO varias veces , en un tono calmado ,
pero firme, mientras camina hasta el extremo final de la línea delgada y le aplica una corrección de
correa. Cuando esto se hace correctamente el perro entenderá de manera definitiva el porqué
recibe la corrección con la correa , y esta corrección puede prolongarse mas allá del 1 ½ segundo
después de que el perro se rehusó a cumplir con el comando.
UTILIZANDO EL METODO DEL “NO” PARA MOLDEAR EL COMPORTAMIENTO DEL PERRO
DE MANERA POSITIVA
Uno de los momentos más gratificantes durante la carrera e entrenamiento de su perro, es cuando
le dices a tu perro “NO” (en un tono normal de voz) y para inmediatamente de hacer algo y lo ve a
usted, preguntándole: está bien, que quieres que haga?
Cuando esto sucede no solamente ha conseguido una medalla durante el entrenamiento de su
perro usted ha llegado a un punto donde usted puede comunicarse con su perro durante la fase de
aprendizaje mediante el moldeado de su comportamiento.
Este es el punto en el que el “NO” adquiere un nuevo significado o una función doble. Puede ser
utilizado como corrección (usualmente diferenciada por el tono y la inflexión de la voz) y como
método para inducir a su perro a realizar algo que usted quiere que haga. El tono en que usted
dice NO en el segundo caso, no es cortante ni firme – es más bien firme, pero al mismo tiempo con
una inflexión de motivación.
Una manera de comparar este concepto es cuando se entrena a un perro a dejar de ladrar con un
comando oral. Para hacerlo de manera efectiva, mucha gente primeramente enseña al perro a
ladrar mediante algún comando. Después, cuando el perro sabe el significado de LADRAR y el
significado de NO, ambas pueden ser combinadas en NO LADRAR y el perro entenderá.
2. Correcciones Retardadas:
Discutimos el concepto en los párrafos anteriores,. Es la regla del 1 ½ segundo. Es cuando se
aplica la corrección 1 ½ segundos, después de que se rehúsa al comando.
Estoy convencido de que al perro se le debe dar un tiempo razonable para que razone y rehúse, de
manera consciente el comando que le he dado antes de corregirlo.
Quisiera sonar como un experto y decir que realmente una corrección debe venir siempre después
de 1 ½ segundos, posterior a la infracción, pero no puedo hacerlo. Puedo decir que en las etapas
iniciales del entrenamiento canino verdaderamente este es el caso. Pero mientras el perro madura
en su entrenamiento, creo que este lapso de tiempo debe extenderse un poco si es necesario,
especialmente cuando se combina con el NO.
Lo que puedo decir es que a ningún perro puede dársele más tiempo. Los nuevos entrenadores
que llegan a casa y se encuentran con una pila de excremento en la sala o un sofá masticado, han
llegado demasiado tarde para corregir al perro. Esta situación se clasifica dentro de la subcategoría
de “propietario estúpido”, no del perro beligerante. Bueno, quizá ambos. El punto es que ese perro
debería haber estado en su perrera.
Así que dicho esto, usted verá en mi programa de obediencia que siempre recomiendo darle al
perro una oportunidad de obedecer, antes de corregirlo. De que otra forma nos daremos cuenta de
que el perro trata de “evadir la corrección” si no es incrementando su velocidad de respuesta?
3. Correcciones Automáticas:
¿Qué es una corrección automática? Le daré un ejemplo. La vieja escuela de entrenamiento, hace
25 años, decía que para enseñarle el “heel” (caminar junto) a su perro, tenía usted que caminar en
línea recta y dar media vuelta o regresar sobre el camino recorrido de vuelta. Al momento exacto
de su media vuelta usted corregía automáticamente
a su perro con una corrección de correa. La
teoría es que el perro estaría fuera de posición cuando usted girara ya que no estaría poniendo
suficiente atención en usted.
El pensamiento era que con una dosis suficiente de estas correcciones el perro rápidamente
aprenderá que su mejor opción es mantener un ojo en usted de tal manera que pudiera anticipar
sus movimientos y coincidir con usted durante el giro de regreso, evitando así la corrección.
No importa el hecho de que usted no haya preparado un método de comunicación con su perro, de
tal manera que él pueda aprender su señal que lo prevenga acerca del giro que está a punto de
ocurrir.
Esta es una manera muy afectiva para entrenar un perro. Cuando empecé a entrenar perros la
utilice en muchas ocasiones. El hecho es que es una manera injusta de entrenamiento.
Un método mucho mejor de entrenamiento sería motivar al perro con la posibilidad de una
recompensa en forma de bocadillos, o de un juguete como recompensa, o una felicitación con la
mano del manejador, por permanecer al lado de él.
La corrección automática se utiliza mucho actualmente, sobre todo en el entrenamiento de
protección. Cuando el perro es enviado a mantener quieto al figurante, sin morderlo, sino
únicamente a detenerlo, muchos entrenadores utilizan la corrección automática, hasta que el perro
aborda al figurante. Solo para recordarle al perro que su función es ladrar, no morder.
A mi manera de ver, esta es una forma de pensar, pasada de moda.
Es mucho mejor idea dejar que los errores se cometan, dar un NO seguido de la corrección con
correa o control remoto y entonces regresar al perro hasta el punto en donde empezó el ejercicio y
repetirlo. Deje que el perro piense que usted le está dando otra oportunidad para realizarlo de
manera correcta o incorrecta. Si su decisión es desobedecer de nuevo, entonces el nivel de
corrección deberá incrementarse de manera significativa.
Siempre le digo a la gente que el papel del entrenador es hacer que las cosas sean bastante
claras para los perros. Hay que dejar que los errores sucedan. Son parte importante del
entrenamiento canino. Cuando suceden, el entrenador debe dejarle bien claro al perro que
ha cometido un error. Esto debe reforzarse con un NO y si es necesario secundarlo con una
corrección de correa.
Las correcciones automáticas son claras pero aun así son injustas para el perro, y no son
compatibles con mi filosofía a cerca del entrenamiento canino.
4. Entrenamiento de Evasión con Collar Electrónico
Cuando los primero collares electrónicos a control remoto fueron desarrollados, en los setentas, Tri
Tronics (líder en la manufactura de collares electrónicos) contrató entrenadores profesionales para
desarrollar y promover un método de entrenamiento con estos artefactos. Esto dio origen a lo que
se le llamo Entrenamiento por Evasión (EE) [en inglés: “escape training (ET).”]. Este método de
entrenamiento es muy efectivo y aun es utilizado por muchos profesionales actualmente.
EE fue inicialmente utilizado por los entrenadores de deporte de campo, pero con los años se ha
ido extendiendo hacia el entrenamiento canino en el servicio policíaco, entrenamiento en el
Schutzhund y aun en el entrenamiento de mascotas. El DVD que se incluye con los collares
Innotek , utiliza el método EE.
Quiero ser claro desde el inicio, no soy partidario de este método de entrenamiento, aun cuando es
un método efectivo. Con esto dicho, explicaré de la mejor manera la técnica.
En la forma más simple, el entrenador da un comando y al mismo tiempo estimula al perro con el
control remoto. El perro recibe estimulación continua desde el collar hasta que empieza a cumplir
con lo que se le pidió, justo en ese momento el entrenador suspende el estímulo. En esencia, el
perro aprende como apagar el estímulo cumpliendo con el comando. Cuando el pero empieza a
entender, el entrenador le dirá a usted que el rendimiento del ejercicio será mucho mayor, ya que
el perro evita el estimulo.
El hecho es que el EE es muy parecido a la corrección automática con la diferencia de que en la
corrección automática, la corrección se aplica a la mitad del ejercicio, y en el EE la corrección se
aplica desde el momento en que se da el comando.
Existe un malentendido entre el público en general, acerca de que el collar electrónico
produce una descarga eléctrica, produciendo dolor en el perro. Cuando se utiliza
correctamente, esto viene a ser falso.
Cada perro es diferente y cada perro necesita de una fase de prueba para determinar qué nivel de
estímulo requiere. Para simplificar, los estímulos pueden ser bajos, medianos y alto (sin embargo,
algunos collares tienen sistema digital, de tal manera que los niveles se clasifican por números).
La gran mayoría de los perros tienen una respuesta apropiada (por ejemplo, algo entre un
parpadeo producido por un pequeño jalón del cuello con la correa) entre el limite mayor del
estímulo bajo y el límite inferior del estimulo medio. A este nivel la sensación de estimulo es mas
como un pequeño hormigueo. En las 2 horas y 45 minutos que dura mi DVD (entrenamiento con
collar electrónico) nunca utilicé un rango más allá de la mitad del estimulo medio.
Así que dicho esto, no estoy en contra del EE porque pudiera ser doloroso para el perro, de hecho,
cuando se utiliza de manera apropiada, definitivamente no lo es. Estoy en contra del EE porque no
estoy de acuerdo en que se le corrija al perro, antes y darle la oportunidad de obedecer el
comando. Esto es en referencia a lo dicho al inicio de este artículo, en lo referente a los objetivos y
metas que nos propongamos.
Para mi gusto, agregaría rapidez al ejercicio motivando al perro, para que realice el ejercicio más
rápido, porque consigue algo al hacerlo (comida, un juguete una felicitación), y no porque esté
tratando de evitar el estimulo (corrección) del collar.
Los entrenadores que utilizan el EE le dirán a usted, que el objetivo es eliminar la necesidad del
estimulo, eventualmente retardando el estimulo cuando ven que el perro responde con rapidez.
Esto no cambia la diferencia fundamental en el concepto. En mi opinión, este método de
entrenamiento no es justo para el perro. Habrá mucha gente que esté en desacuerdo conmigo, y
está en su derecho de hacerlo.
En mi opinión el collar electrónico debería ser utilizado de la misma forma que el collar y la correa.
El perro debe pasar por un fase de aprendizaje para cualquier ejercicio (ver mi DVD sobre
Obediencia Básica Canina). Durante la fase de distracción, en donde el perro no obedece debido a
que existe intensa distracción, se da un NO seguido de una corrección con el collar electrónico. Al
inicio esto siempre se da con la correa.
Mi objetivo con el collar electrónico, no es diferente al que persigo con el collar y la correa. Quiero
que el perro obedezca un comando oral y quiero que él sepa que si se rehúsa a seguirlo después
de una corrección verbal yo puedo alcanzarlo y tocarlo para corregirlo con el collar electrónico.
Esto deberá estar muy claro para el perro.
Entrenadores de EE le dirán además, que dicho entrenamiento es muy simple para el perro y que
ellos tienen la razón. Eso se da por hecho. Pero también es cierto, que no hace nada por construir
una relación entre el perro y el propietario. ¿Cómo pudiera? El perro recibe la corrección en el
preciso instante en que se le da el comando. Por esta razón llamo al EE vieja escuela de
entrenamiento.
5. Correcciones que ponen quieto al Perro.
Una vez que el nuevo propietario se inicia en su auto educación en el arte del entrenamiento
canino, aprenderá que ciertos ejercicios (po
r ejemplo el heeling)
Requieren que se mantenga al perro en la dirección correcta, esto es, que el perro este alerta y
hasta cierto punto excitado a nuestro lado tratando de anticipar cualquier parada o giro. Otros
ejercicios requieren que el perro se quede quieto y calmado (por ejemplo en ejercicios
estacionarios como el sentado, y el estate sentado)
Los entrenadores necesitan aprender que algunas correcciones pueden motivar al perro moverse,
mientras que otros lo inmovilizan.
Cuando un perro rompe el comando de “estate Sentado” , generalmente es el resultado de mucho
movimiento. Esto puede resultar, después de haber estado sometido por mucho tiempo a algún
tipo de distracción. Para mantenerlo quieto, el entrenador deberá aplicar el NO y administrar un
fuerte jalón como correctivo con la correa. Generalmente esto es suficiente para que el perro se
siente y cumpla con lo que se le pidió. Si no es así, quiere decir que la corrección no fue
suficientemente fuerte.
6. Correcciones que Añaden o Ponen en Movimiento al Perro.
Pudiere parecer una contradicción, decir que una corrección puede añadir movilidad a un perro,
pero el hecho es que esto es exactamente lo que sucede si se realiza de manera apropiada.
Para añadir movilidad y manejo múltiples correcciones tiene que hacerse de manera rápida.
Cuando esto se hace durante el heeling esto hace que el rendimiento del perro aumente. En
esencia lo que sucede es que los nervios del perro se alteren. Esto quiere decir que se excite
porque el manejador está diciendo NO!, NO!, NO!, NO! Pop!, Pop!, Pop!, con la correa (o el control
remoto). Estas correcciones de bajo nivel , elevan el nivel de excitación del perro (o confianza).
Estas correcciones múltiples hacen que el perro se mueva rápido y con obediencia.
7. Correcciones por Niveles
El concepto de correcciones por niveles puede realizarse con el collar, la correa o con el collar
electrónico.
Para entender el concepto debemos comprender como determinar el nivel de corrección que
requiere un determinado perro. Los perros tienen diferentes personalidades y temperamentos -
ninguno es igual. Es por esto que cada perro tiene que ser entrenado de manera individual.
Para determinar el nivel de corrección que se utilizará en un perro específico, podemos clasificar
los niveles del 1 al 10. el nivel 1 de corrección será únicamente una corrección verbal y el nivel 10
será la corrección mas fuerte que uno pueda dar.
Un ejemplo de corrección nivel 10 será una corrección con la correa, que consista en un jalón tan
fuerte que levante al perro del suelo. Para ser claros, este nivel de corrección raramente es
utilizado, tal como el nivel más alto del collar electrónico.
Para determinar el nivel de corrección examinaremos primero, el temperamento del perro : es un
perro rebelde y violento o es un perro dócil.
Un perro dócil, por otra parte no se recobra de manera rápida de una corrección. Cuando a un
perro de estos, se le aplica un correctivo duro, este se convierte en una actitud de evasión ,
tirándose patas arriba en el suelo, rehusándose a trabajar o inclusive huir.
Definitivamente requieren correcciones mucho más suaves.
Existen muchas maneras de determinar el grado de rebeldía o docilidad de un perro, he aquí solo
algunos:
1. si el perro está acostumbrado a recibir premios comestibles, se le ofrece un bocadillo
después de la corrección. Si no lo toma , quiere decir que la corrección fue demasiado
fuerte.
2. si el perro está acostumbrado a que se le premie con un juguete, se le ofrece el mismo
después de una corrección Si no lo toma, quiere decir que la corrección fue demasiado
fuerte.
3. El perro sigue obedeciendo comandos y trabajando después de la corrección?
Si no, la corrección fue demasiado fuerte.
La primera vez, los entrenadores tendrán problemas para determinar cual nivel de corrección
tendrán que utilizar en sus perros. Tendrán que experimentar y recordar cuál fue la reacción del
perro a los diferentes niveles de corrección. Todo esto se inicia determinando el nivel de corrección
que se utiliza durante una distracción normal en un ambiente de entrenamiento controlado (el patio
de su casa o la cocina).
Los manejadores novatos aprenderán rápidamente que el nivel de corrección utilizado en la cocina
significa muy poco para un perro, cuando es llevado al parque o cuando es llevado a un caminata
por la calle y se topa de frente con el perro del vecino ladrando desde el otro lado de la cerca.
El hecho es que así como existen diferentes niveles de correcciones, también existen diferentes
niveles de distracciones.
La manera de ver a cada uno de estos niveles de corrección es una herramienta individual. En
otras palabras, un nivel de 3 de corrección, puede utilizarse para ciertas infracciones y el nivel 6
debería ser utilizado para infracciones diferentes. Esto debería ser obvio, pero muchos
entrenadores piensan que una corrección es una corrección. No importa la manera en que los
perros actúen, a ellos no les gusta su propietario.
La determinación del nivel de corrección es parte rutinaria del entrenamiento canino. Los buenos
manejadores determinan los diferentes niveles de distracción para sus perros. Estos niveles
pueden clasificarse, de la misma forma que las correcciones, pero esto no quiere decir que el nivel
de distracción 10 requiere un nivel de corrección 10, simplemente no es el caso.
Por ejemplo:
1. un nivel 1 de distracción, inicia en el trabajo de la cocina.
2. un nivel de distracción 2, será en el patio de la casa
3. el nivel 3, será en el patio de la casa mientras el vecino corta el césped.
4. un nivel 4 de distracción será cuando su esposa patee un pelota en el patio de la casa
5. un nivel 10 de distracción, será en el parque en donde 3 o 4 perros corren sin correa,
alrededor de usted y su perro.
La mayoría de los instructores de obediencia les dicen a los alumnos “si el perro se rehúsa a
obedecer un comando que el sabe y comprende, ese perro necesita ser corregido” y “ si después
de la corrección el perro continua rehusándose a obedecer, quiere decir que la corrección no fue
suficientemente fuerte”.
En donde la mayoría de los instructores fallan, es en explicar cómo los niveles de corrección
después de la corrección inicial fallan. En la mayoría de los casos esto se debe a que los
instructores mismos, no tienen una idea clara de cómo debe hacerse esto.
Primero analicemos la teoría de lo que estamos haciendo. Cuando un líder de manada da a un
miembro de menor jerarquía una orden, el de menor rango obedece porque acepta su posición en
la manada y no está listo para retar la autoridad del líder.
Cuando un perro se rehúsa a obedecer un comando que él conoce, está muy claro que existe una
confusión acerca del liderazgo entre el perro y su propietario. Esto es un signo de que el perro no
respeta a su manejador.
La manera de abordar los niveles de corrección en mi entrenamiento esta muy clara.
Cuando el perro inicialmente se rehúsa a obedecer un comando conocido, simplemente doy el NO
correctivo, seguido un poco después con la corrección con la correa, apropiado para el
temperamento del perro.
Si continúa rehusándose, repito el comando y le doy la oportunidad para obedecer de nuevo. Si
continua ignorándome, al segundo comando el nivel de la corrección se incrementa de manera
significativa. En otras palabras, si la primer corrección fue en un nivel 4 la segunda corrección será
en un nivel 8 o 9.
Debo aclarar que la mayoría de los perros obedecen.
No del nivel 5 al 6 y luego del 6 al 7, hasta que consigo que el perro obedezca. Simp
lemente subo
del nivel 4 al 8 , en la segunda corrección.
La manera en que veo esto, es que se perfectamente que el perro entiende el comando (es un
error enorme hacer esto, si el perro no entiende lo que significa el comando).
Trato de ser justo con el perro, dándole una primera y firme corrección al inicio. Cuando rehúsa
obedecer el comando por segunda vez, me está retando. Está poniendo en duda mi rango de líder
de la manada. Así que le dejo bien, bien claro, que esto no lo voy a tolerar.
Existe un viejo dicho que dice: “una buen corrección, es mejor que 1000 correcciones débiles”. Los
propietarios de perros, que corrigen de manera débil a sus perros, no están haciendo nada en la
construcción de la delación entre ellos y sus mascotas.
Dicho lo anterior, es un error subcorregir a un perro. Cuando la corrección inicial es muy severa
para su temperamento, lo que sucederá es que lesionará la relación con su perro. Pero si hace su
trabajo de manera limpia y clara, y ha hecho su tarea en determinar el tipo de relación, entre
temperamento, movilidad y distracción , encontrará que su perro aprende a un paso acelerado y
gana respeto hacia usted, como líder de manada. Mucha gente piensa que administrando
correcciones severas, su perros los respetarán automáticamente con lideres. Están equivocados, el
perro hará lo que se le diga que haga, pero no respetará a su amo. Mas que eso le tendrán miedo
a su propietario y odiarán trabajar con él.
8. Correcciones por Niveles con el Collar Eletrónico:
El concepto de las niveles de corrección pueden aplicarse al EE con collares electrónicos.
Utilizare el ejemplo del “llamado” y de un collar electrónico Dogtra. Cuando le perro se rehúsa a
acudir al llamado y se aleja del manejador. Los entrenadores utilizan una corrección continua e
incrementan gradualmente la intensidad del estímulo, mientras el perro se aleja.
El concepto es que le perro se da cuenta de que entre más se aleja , mas alta es la estimulación.
Cuando el perro regresa al lado del manejador el nivelador regresa hasta el nivel más bajo
mientras el perro se acerca más al entrenador.
Mi opinión es que el perro entra en pánico y deja de pensar , cuando el nivel del estímulo se eleva
por encima del nivel de trabajo. Además, estos collares tienen un tiempo de estimulo continuo
hasta de 10 segundos, de tal forma que si el perro no regresa en ese tiempo, el estimulador se
apaga, por un período determinado de tiempo. Creo que existe un margen muy amplio hasta que el
estimulador se apaga, de tal manera si deja de funcionar en el momento inadecuado, el mensaje
que recibirá el perro será equivocado.
Existen instructores de EE que le dicen a sus estudiante que dejen de presionar el botón antes de
los 10 segundos y luego reestimular al perro. Usualmente esto no funciona, debido a que los
estudiantes se ven sobrepasados en lo que está sucediendo y lo olvidan. Es demasiado difícil para
los estudiantes concentrarse en el ejercicio y mucho más recordar el tiempo en que el botón debe
ser oprimido.
9. Correcciones Evitación:
Qué es la corrección por evitación:
1. cuando el perro se mete al tambo de la basura: necesita corrección por evitación
2. cuando el perro cava hoyos en el jardín: necesita corrección por evitación
3. cuando el perro estropea los muebles: necesita corrección por evitación.
Este tipo de corrección se realiza mejor cuando se dá con el collar electrónico. El manejador puede
estar presente o puede esta fuera de la escena.
La corrección por evitación es utilizada para eliminar malos hábitos. Para hacerlo, no necesitamos
ni utilizamos ningún nivel de corrección que se utiliza en el trabajo de entrenamiento, sino que
iniciamos con niveles altos y seguimos con ellos. Es aquí, donde utilizaremos el nivel más alto de
estimulación.
Utilizando el tambo de basura por ejemplo, incitaremos al perro colocando algunos apetitosos
bocadillos en la tapa del mismo. Deje al perro en el área cercana y obsérvelo a distancia. En el
mismo instante en que empiece a olisquear el tambo de basura, envíele un estimulo, lo más alto
posible ( los perros dóciles, requerirán estímulos que vayan desde el máximo bajo hasta el
mediano). El manejador no dirá ni una palabra. Ni siquiera utiliza el No, simplemente aprieta el
botón.
Queremos que el perro evite la basura. Queremos que piense que acaba de tocar una mina de
tierra.
Cuando las correcciones por evitación se llevan a cabo de manera correcta, únicamente toma de 3
a 4 sesiones, convencer al perro que necesita mantenerse alejado, de lo que sea que usted quiere
que no se acerque. Eventualmente deberá realizar una labor de mantenimiento, una o 2 veces al
año. Simplemente colocará al perro para probarlo y estar seguro de que recuerde el
comportamiento adecuado.
10. Corrección de Comportamientos de Manada
Ya explique que el comportamiento de manada inadecuado siempre requiere de corrección.
Cada año, cientos o miles de perros, son llevados a clases de obediencia. La gran mayoría de
perros dominantes (perros con problemas de comportamiento) salen tan dominantes, como cuando
entraron por primera vez a las clases. La razón de esto es que los instructores fallan al enseñarle a
la gente a lidiar con este tipo de problemas.
Mantener al perro alejado de los muebles, debajo de su cama, el control de cada aspecto de la
vida del perro (lea mi artículo: El Trabajo de Campo para convertirse en el Líder de la Manada) es
un largo camino para resolver el problema.
Pero algunas veces el perro gruñe, muerde o pelea. Estos perros necesitan correctivos.
Actualmente escribo un libro que trata de el tema de perros dominantes/agresivos. Este artículo no
es el adecuado para tratar las medidas que se requieren para resolver estos problemas. de
cualquier manera comentaremos algo de correcciones relacionadas con estas agresiones.
Existen dos maneras de corregir un perro con problemas de rango y de comportamiento de
manada. Puede utilizar un collar para perros dominantes o un collar electrónico.
Collar para perros dominantes. Son similares a los collares de chocke de nylon, la diferencia estriba en que existe un anillo adicional que se añade al destorcedor del otro extremo.
Estos collares no son para deslizarse sobre la cabeza del
perro. Se instalan alrededor del cuello, asegurándolo por
debajo de la quijada. Se supone que no debe quedar
demasiado flojo. Usted puede ver fotografías de cómo esto
trabaja en mi página: http://leerburg.com/746.htm.
La cabeza de ciertos perros son mucho más grandes que su
cuello. Si el collar normal es utilizado en estos perros, el
mismo deberá ser mucho más largo de lo que necesitamos
porque tiene que deslizarse sobre la cabeza del perro.
Cuando el collar queda justo, la correa únicamente se tiene
que jalar un poco para estirar el cuello del perro. Esto da
como resultado más rapidez de corrección y menos movimiento de mano.
Cuando el perro da muestra de agresión hacia el manejador o cualquier tipo de agresión, el manejador (con calma y firmeza) simplemente dirá NO y jalará la correa hasta levantar al perro del piso. Lo importante es mantener la calma.
Cuando esto sucede, el collar se estira y le quita la respiración al perro. No existe dolor para el perro en esta corrección. Pero tiene un efecto profundo en él.
Los manejadores notarán con rapidez que el perro mantiene un gran respeto por alguien que tiene la habilidad de quitarle la respiración, especialmente cuando lo hace de un modo calmado pero firme, sin ninguna emoción. Tengo un dicho: “los perros saben lo que usted sabe y lo que usted no sabe”. Cuando levanta al perro del pis
o, ya sea por gruñir o tratar de morder, el perro se da cuenta de manera inmediata que a usted no es al que va hacer tonto.
Los perros que se han convertido en perros dominantes debido a la manera de convivir con sus propietarios (ignorando el comportamiento inadecuado de manada), rápidamente se transforman en mascotas que conocen el lugar que les corresponde dentro de la manada familiar cuando ven el resultado de su comportamiento agresivo. De hecho, los propietarios se sorprenden cuando ven lo rápido que suspenden su mal comportamiento.
Cuando un perro es físicamente fuerte y el manejador no puede utilizar un collar de estos. El viejo dicho: “escoge tus peleas y no elijas las peleas perdidas” viene a la mente. Cuando esto falla un collar electrónico debe utilizarse. Con esto dicho, cuando un collar electrónico es utilizado para corregir agresiones al manejador o mal comportamiento de manada , el propietario deberá hacer su tarea, y aprender como entrenarlo con uno de estos aparatos.
El Collar Electrónico para Corregir comportamiento Inadecuado de Manada.
En el entrenamiento de obediencia formal elegimos un nivel de corrección de acuerdo al temperamento del perro. Ya sea rebelde o dócil, reelegirá el nivel adecuado. Este concepto no se aplica para las agresiones.
Con las agresiones caninas, las correcciones se inician con un nivel alto y se continúa con un nivel alto, por un período de tiempo determinado. En otras palabras, si el collar electrónico es utilizado al máximo nivel, este nivel causará dolor.
Cuando un perro pelea, sus niveles de adrenalina son altos. Si las correcciones se inician a un nivel demasiado bajo, muchos perros continúan la pelea y siguen con agresiones. Cuando los perros aprenden a pelear mientras reciben un estimulo de bajo nivel, algunos de estos aprenden a pelear aún con niveles altos de corrección. He visto perros que han tenido un mal entrenamiento, recibir las correcciones a niveles altos y continuar con su mal comportamiento.
La mayoría de los perros aprende a obedecer bajos niveles de corrección, los cuales no son dolorosos, según cuando y donde se hayan iniciado los estímulos de alto nivel de intensidad. En otras palabras, no siempre necesitamos niveles altos de estímulo.
Aquellos que critican el uso de correcciones dolorosas, necesitan recordar que la inmensa mayoría de perros que son violentos o agresivos con el manejador están destinados a la eutanasia. No existen muchas opciones para este tipo de perros. Sin embargo, bajo el entrenamiento apropiado por el manejador correcto, esto perros tienen otra oportunidad de vida.
Mientras que este artículo es acerca de las correcciones necesito hacer hincapié que en el entrenamiento de obediencia formal, en donde muy seguido se aplica la corrección y luego la felicitación. En las correcciones de mal comportamiento de manada, el perro nunca es felicitado después de la corrección.
Cuando un perro muestra mal comportamiento, está mostrando efectivamente su falta de respeto hacia usted, como el más alto rango de la manada.
Mientras existen muchas formas de correcciones apropiadas, existen un número igual de correcciones inadecuadas, de las cuales los nuevos propietarios de mascotas deben tener cuidado.
Una de los más comunes mitos, es restregar la nariz del perro en el excremento que acaba de dejar en el suelo. Esto es algo que ha prevalecido desde que tengo uso de razón. Una vez que el entrenador canino comprende el entrenamiento canino, se dan cuenta de que esto es lo más absurdo que pueden hacer, pues esta actitud, lo único que consigue es destruir la relación entre perro y propietario.
MALTRATANDO, GOLPEANDO O DANDO PALIZAS
No existe lugar, en el entrenamiento canino para hacer esto con la mano, con el periódico o algún látigo. Pegarle al perro con la mano, hará que el perro tema, cada vez que levante la mano frente a él.
Para alguno perros agresivos, esto acabará en agresiones al manejador.
Un comentario que necesito hacer en esta sección, es que puede haber ocasiones en que el perro haga algo inapropiado y no ponga atención al manejador, en estos casos una palmada en los cuartos traseros, dirigirá de nuevo su atención al entrenador y es apropiado hacerlo. Esta palmada no es utilizada como corrección sino como instrumento para redirigir la atención del perro. Es como decir: “deja eso y mírame a mi”.
Después de escribir este artículo me llegó el correo de un miembro que tiene muchos perros en su casa diciendo: “es muy simple para ellos, o conviven o son golpeados”. No es necesario decir que no existe ninguna razón para golpear a un perro. Siempre existirán otras muchas formas mucho más efectiva para lidiar con los problemas.
INFORMACIÓN IMPROPIA DE LOS VETERINARIOS
Es triste decirlo, pero los veterinarios no saben mucho a cerca del entrenamiento canino. En mis 40 años de estudiar el arte del entrenamiento canino, únicamente me he encontrado con 3 o 4 veterinarios que verdaderamente saben del entrenamiento canino.
La desafortunada verdad es que la mayoría de los nuevos propietarios de mascotas van a su veterinario cuando adquieren un nuevo perro. Asumen que el veterinario sabe de entrenamiento canino así que los consultan. La mayoría de las veces este es un gran error, he iniciado una página web que enlista todos los e-mails de gente que han tenido un mal consejo de sus veterinarios.
EL ENCIERRO (TIME OUT)
Nunca había escuchado nada al respecto, hasta hace algunos años. No estoy seguro de donde vino o cual es la idea, pero el encierro no es una corrección, de hecho es un grave error y una mala idea. Va totalmente en contra de lo que queremos enseñarle a nuestro perro en lo que a la perrera se refiere: “la perrera es un buen lugar para estar, no un castigo”.
El hecho es que, los perros no ven la perrera como un castigo, sino como un lugar para descansar.
Quizá si los perros vivieran más tiempo (unos 50 años), pudieran caer en la cuenta de que la perrera es un castigo.
Me llegan montones de correos electrónicos de propietarios desconcertados porque su mascota les gruñe a los niños o a ellos mismos; y me platican como simplemente ponen al perro en su perrera y creen que este castigo es suficiente.
Éstas mal informadas personas, lo único que hacen es adaptarse a un serio problema, mientras el perro continua motivándose por si mismo a gruñir o morder mientras se desarrolla. Estos perros requieren de serios correctivos, no de una perrera.
EL FIN
Escribí este artículo porque nunca he visto la teoría de las correcciones discutirse en ningún libro o artículo.
Espero que la información ayude a los entrenadores caninos a ser mejores. No porque forcen a sus perros a obedecer, sino porque ahora comprenderán cuantas diferentes formas de correcciones existen y que pueden utilizarse durante el entrenamiento canino. Con suerte, reconocerán las correcciones inapropiadas cuando las vayan a utilizar.
En resumen: si usted ve cualquier porción de este artículo copiado en otra pagina web, por favor contácteme, mi trabajo está registrado bajo los derechos de autor. Soy muy agresivo con todos aquellos que toman mi trabajo sin mi permiso. En cada caso actuaremos legalmente contra aquellos que lo hagan.
Traducido por Dr Ricardo Aldana (draldana@prodigy.net.mx) para
http://www.voraus.com
Artículo original: http://www.leerburg.com/corrections.htm
Copyright Leerburg® Enterprises
Ed Frawley
frawley@leerburg.com
http://www.leerburg.com
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Publicado originalmente en: www.perfectpaws.com
Traducido por: Marcela Díaz Villaflor - www.adiestramiento.cl
Qué hacer y que no hacer en la socialización del cachorro
La socialización y el adiestramiento del cachorro son de extrema importancia tanto como la “infancia” del cachorro es la etapa más crítica y más importante del desarrollo del perro. Qué hacer y qué no hacer ahora afectará la conducta de su perro para siempre.
Socialización del cachorro
Una apropiada socialización del perro hace de nuestro amigo una buena compañía. Es importante que el cachorro no sea ni asustadizo ni agresivo hacia cualquier persona o cualquier cosa que aparecerían normalmente en la vida diaria. Un perro no socializado es poco fiable y una deuda no deseada. Pueden convertirse en mordedores por miedo. Con frecuencia querrán pelear con otros perros. Son difíciles de adiestrar e intolerables. Los perros no socializados no pueden adaptarse a situaciones nuevas y una simple visita de rutina al veterinario es una pesadilla no sólo para el perro, sino que para todos los que están involucrados. No deje que esto le pase a usted y a su perro. Comience a socializar a su perro ahora mismo. La Universidad Cornell de Medicina Veterinaria (Cornell University College of Veterinary Medicine) acepta que el período de socialización dura hasta las 12 semanas (3 meses) de edad. No obstante, pasadas las 12 semanas, el cachorro debe continuar socializando para afinar sus habilidades sociales. La mayor parte de la socialización ocurre antes de los 3 meses de edad. Un poco más tarde que eso y se volverá un proceso agudísimamente difícil y consumirá más tiempo; sabiendo que muy pocos dueños tienen el tiempo, la energía y el dinero o la paciencia para afrontarlo.
Qué hacer
Asegúrese que cada una de las siguientes situaciones sean agradables y no amenazantes. Si la primera experiencia de su cachorro con algo es dolorosa o atemorizante su propósito se arruinará. En efecto, usted estará creando una fobia que posiblemente durará toda la vida. Es mejor ir muy lento y asegurar que su cachorro no sea intimidado o dañado al apurarse o forzarlo a conocer cosas y personas nuevas:
> Invite a sus amigos a conocer a su cachorro. Incluya hombres, mujeres, jóvenes, ancianos y ojalá personas de diferentes razas, etc.
> Invite a cachorros amistosos, sanos y vacunados o incluso gatos a su casa para jugar con su nuevo cachorro. Lleve a su perro a las casas de otras mascotas y de preferencia con gatos amistosos o acostumbrados a los perros.
> Lleve a su cachorro a centros comerciales, parques, plazas de juegos, etc.; lugares donde haya mucha gente y lleno de actividades.
> Lleve a su cachorro a cortos, pero frecuentes paseos en auto. Detenga el auto y deje que su cachorro vea el “mundo” a través de la ventana.
> Preséntele paraguas, bolsas, cajas, la aspiradora, etc. Anime a su perro a explorar e investigar su entorno.
> Procure que su cachorro se acostumbre a ver objetos diferentes y desconocidos creados por usted mismo. Coloque una silla patas arriba. Coloque un tarro de basura (vacío) botado, coloque la tabla de planchar de un lado un día y cabeza abajo otro día.
> Presente a su perro sonidos nuevos y variados. Los sonidos fuertes y molestos deben ser presentados desde cierta distancia y acercarlo gradualmente.
> Acostumbre a su cachorro a ser cepillado, bañado, inspeccionado, a tener las uñas recortadas, a dejarse limpiar los dientes y orejas y todas las rutinas de aseo y examinación física.
> Presente a su perro a las escaleras, a su propio collar y correa. Preséntele cualquier cosa que usted quiera que su perro acepte y con la que se sienta confortable.
Qué NO hacer
> No deje a su perro en el suelo donde otros animales desconocidos tengan acceso. Así es como su cachorro puede contagiarse enfermedades. No permita a su cachorro socializar con perros que parezcan enfermos o perros que usted no conoce, que pueden no estar vacunados.
> No recompense conductas de temor. Aunque tenemos buenas intenciones, nosotros con frecuencia recompensamos la conducta alentando o calmando al cachorro cuando parece atemorizado. Es normal que el perro muestre algunas señales de recelo cuando se enfrenta a cualquier cosa nueva o diferente.
> No permita que la experiencia sea negativa, dolorosa o excesivamente atemorizante. Esto puede causar fobias de por vida en su perro.
> No fuerce o apure a su cachorro. Déjelo tomar las cosas a su propio ritmo. Su trabajo es proveerle la oportunidad.
> No haga muchas cosas a la vez. Los cachorros más pequeños necesitan gran cantidad de sueño y se cansan rápidamente. Es mucho más productivo tener breves y frecuentes exposiciones que ocasionales y largas.
>¡NO ESPERE! Cada día que pasa es una oportunidad de esta etapa que se pierde para siempre. Usted nunca podrá recuperar este tiempo. Si la socialización no sucede ahora, nunca lo hará.
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c1995-2004 Gwen Bohnenkamp, Perfect Paws. All Rights Reserved.








