
El collar Halti, también se llama ronzal o de cabestro. Lo denominaremos Halti por ser esta marca el que lo ha difundido (junto a Gentle Leader), y también por ser recomendable por su calidad.
Su concepto se acerca al de la cabezada de un caballo.
No podemos imaginarnos un caballo con un collar que le permita traccionar desde sus hombros, tipo petral. Nos arrastraría sin esfuerzo. Eso es lo que hacen los perros con collares de cuello.
En especial a los perros que los adiestradores llamamos “de cuello fuerte” (que no son otros que aquellos que, a fuerza de soportar mucha presión en su cuello, generalmente por ser adiestrados con técnicas tradicionales, se han insensibilizado en esta zona) y no les cuesta esfuerzo tirar desde sus hombros. Por eso los perros potentes y pesados, insensibles en su cuello deciden “ir a oler nosequé” y se llevan arrastrando a mamá, al niño o a la abuela, sin ningún esfuerzo.
El adiestrador tradicional, en estos casos, suele recomendar el collar de púas. No cuenta al cliente que, con seguridad, si el perro sigue “tirando de su cuello”, en pocas semanas, su insensibilidad volverá a ser la misma, con collar de púas y todo, y podrá volver a arrastrar a la abuela.
En general, el collar Halti se puede recomendar para todos los perros potentes, o ya viciados a otros métodos, pero en general es una herramienta muy útil y efectiva.
Funcionamiento. Físicamente, en la foto se deduce su funcionamiento.
Cuando el perro tira, dado que la musculatura sobre la que acciona el punto de sujeción de la correa es la del cuello, el tirón produce que su cabeza se acerque a nosotros y el resto del cuerpo se separe.
Además, tiene un ligero dinamismo de cierre en las tiras de la boca, lo que produce que haya una pequeña comunicación positivo-negativo sobre la acción de tirar-no tirar. Este movimiento, lejos de las sensaciones del tirón en un collar estrangulador, también abre y cierra, y esto ayuda a un rápido condicionamiento.
La tira inferior, únicamente sirve para soportar la anilla de sujeción, y fijar el Halti a su collar habitual (para que no se lo saque al traccionar hacia atrás).
Pros y contras. El collar Halti tiene, como todo, ventajas e inconvenientes.
Uno de las mayores ventajas, es que es mucho más fácil conseguir la atención del perro con ellos, además de no trabajar con fuerza física. El hecho de que el perro no pueda tirar es importante, sobre todo porque cuando tira, su cabeza se vuelve hacia nosotros. Por tanto, nos es muy sencillo captar su atención.
Podemos aprovechar más fácilmente las posibilidades de reforzar o comunicarnos, en especial en perros adolescentes, con captación de atención más difícil.
Lo más importante, dejan de tirar inmediatamente. O al menos, nos resulta mucho más fácil controlarlos que antes, sobre todo con perros que entrañan mucha dificultad en este sentido.
Uno de sus inconvenientes es que sus tiras pueden tender a producir rozaduras en perros sensibles de piel.
También les limita que son incompatibles con el uso de correas extensible, tipo Flexi. Si el perro llegase con velocidad al final de la correa, podría lesionarse en el cuello. Cuidado con esto. No se puede usar ni con cuerdas largas, ni con correas extensibles. Por lo demás, en un correcto uso, son muy seguros y no se conocen lesiones más que en los supuestos que detallamos.
Otro inconveniente, motivación de la idea de escribir este artículo, es que requieren una correcta habituación. Son muchos los compradores de estos collares que a los pocos días desechan su uso, por lo haberlos habituado correctamente.

Habituación a su uso. La duración de las fases depende de cada perro, pero podemos pasar a una fase superior cuando comprobemos que su comportamiento ante el material es natural y confiado.
Presentación del material. Empiezo reforzando con pequeños trocitos de Frankfurt para que el perro nos permita colocárselo. Le condiciono a que me coja un pequeño premio a través de las tiras del Halti. Un par o tres de veces al día, durante 4 o 5 días, dependiendo del perro. Enseguida empieza a ser un juego para el perro.
Colocación sin correa. Cuando ver el Halti y coger la comida notando las tiras en su hocico es natural para él, se lo coloco únicamente en el momento en que el perro come su ración diaria. Normalmente no pone problemas para soportar llevarlo mientras come. De hecho, lo asocia al momento de comer y suelen colaborar bastante a la tercera o cuarta repetición, al ponérselo para comer. Inmediatamente que ha acabado de comer, lo quito. Este proceso puede durar unos días más. También podemos aprovechar posteriormente a ponerlo cuando juguemos con pelota o motivador, sin atarlo a la correa. Así, progresivamente, intento que en ciertos momentos del día, sin atarlo a ninguna correa, se acostumbre de forma natural, desde el primer momento, a sentir la sensibilidad del collar, mientras efectúa ejercicios positivos.
Habituación a la correa. La colocación correcta, al principio, es la que veis en la foto. Entendemos que ya ha pasado las fases en que es un problema colocárselo. Entendemos que en este momento, llevarlo es algo natural para él. Si esto no es así, deberemos trabajar aún en las dos fases anteriores, y si hemos de comenzar de nuevo, podemos hacerlo. Este punto ha de estar claro antes de enganchar a una correa la anilla de sujeción del Halti. Evidentemente, nos será casi imprescindible comprar una correa de adiestramiento, de las que llevan mosquetones en las dos puntas, y tiene un largo de 1,80 o 2 metros.
En el caso de que el perro tire, deberemos aguantarlo de la mano derecha, no vamos aún a dejar que el Halti trabaje. Debemos estar un par de días aún, llevándolo como siempre hemos hecho, del collar. Por tanto, nunca debemos en esta fase dejar que la mano izquierda (la que soporta el Halti) se tense, es imprescindible que la correa que soporta al Halti vaya siempre destensada. Pasearemos por la calle de esta forma, con una pieza de la correa en cada mano, y dejando que, cuando el perro no tira, sienta que está llevado por el Halti, y cuando tira, lo soporta su collar de siempre.
Con el paso de las sesiones de práctica, poco a poco iremos trabajando más con el Halti y menos con el collar (más con la mano izquierda y menos con la derecha), y cuando el Halti deba actuar deteniendo al perro, aprovecharemos para darle un refuerzo positivo (premio, trocito de Frankfurt, etc.). Aunque parezca lo contrario, no estaremos reforzando que el perro tira, estaremos reforzando que cuando el Halti actúa, sucede algo positivo. Entendemos que en este punto, ya estamos suprimiendo casi totalmente el trabajo con el collar (casi no hemos de accionar la mano derecha).
Poco a poco, podremos conseguir que únicamente colocaremos la correa en la anilla del Halti, y podemos pasear con él sin problemas, siempre reforzando en los momentos en que lo creamos necesario, con algún pequeño trocito de premio apetitoso.
Si llegamos a este momento con éxito, podremos enseñar muy fácilmente a que el perro camine junto a nuestro lado, siguiendo los parámetros que se explican en el artículo
TÉCNICA DEL GIRO EN U PARA QUE EL PERRO NO TIRE DE LA CORREA
publicado en ésta misma web.
Hemos organizado un curso de Psicología canina en Puigcerdà los dias 26 y 27 de enero, abierto a todos, en colaboración con el Ajuntament de Puigcerdà y el Consell Comarcal de La Cerdanya.
Han participado unos 30 asistentes, entre los que se palpaba un gran interés en conocer el funcionamiento del aprendizaje canino y el adiestramiento.
Este curso de 2 dias, se complementó con una mañana de prácticas sobre lo aprendido, en la Plaça del Call, en pleno centro de Puigcerdà.
En las pràcticas se demostró el funcionamiento del colar Halti, cedido por la marca NUTRO, que participó en el evento, así como las técnicas de adiestramiento en positivo que nosotros intentamos impulsar.
Al mismo tiempo, enseñamos a los propietarios y sus perros a afrontar básicamente los obstáculos de la pista de Agility que llevábamos, mostrando los participantes un gran interés.
Hemos participado en la “pachanga” de Agility que se organizó por nuestro amigo Juan Pedro Guerra y su pista de ADVANCE-AFFINITY.
Esta demostración se hacía con motivo de la fiesta canina de la llegada de la última etapa de PIRENA, la carrera más importante de perros de trineo de Europa, y fue en LA MOLINA, una de las pistas de esquí catalanas más prestigiosas.
DUC y LANITAS representaron al Club entre los perros que participaban en el KO, y LANITAS se clasificó en segundo lugar, sólo pudiendo ser ganado por el juez de la prueba, nuestro amigo JUAN PEDRO.
Las competiciones de flyball
El flyball se inventó hacia fines de los años setenta. Según cuenta la leyenda, el organizador de la primera exhibición fue Herbert Wagner, durante el “Johnny Carson Show”, en California, ante millones de espectadores norteamericanos. Desde principios de la década del ochenta, este deporte se hizo muy popular y se comenzaron a organizar competiciones oficiales en toda América del Norte. En 1984, los profesionales de este deporte canino crearon la “North America Flyball Association” (NAFA), que representa actualmente la autoridad y la referencia mundial en materia de flyball. En Gran Bretaña este deporte tardó más en desarrollarse. La primera competición se organizó en 1991. La British Flyball Association se fundó sólo en 1993, siguiendo el modelo de la NAFA. Al igual que su predecesora, tiene por objeto establecer un reglamento y patrocinar el conjunto de las competiciones oficiales.
Si bien el flyball se ha difundido mucho durante estos últimos veinte años en los países anglosajones (Estados Unidos, Canadá, Inglaterra, Australia), en Francia aún no se reconoce como deporte y se lo considera más bien como un juego que los clubes caninos proponen a los propietarios de perros.
El principio del flyball es simple. Se trata de una carrera de relevos en la cual dos equipos de cuatro o más perros se enfrentan, recorriendo dos circuitos idénticos paralelos. En orden, cada uno de los perros debe llevar una pelota a su guía para poder pasar el relevo.
El recorrido de flyball
Sobre el terreno se encuentran tres elementos importantes:
– una línea que sirve de partida y de llegada
– cuatro vallas idénticas, cuya altura debe estar comprendida de manera obligatoria entre 25,4 y 45,7 cm (en función de la altura a la cruz del perro más pequeño del equipo). Esta vallas están separadas entre ellas por una distancia de 3,05 m. La primera se coloca a 1,83 m de la línea de partida y la última, a 4,5 m de la caja.
– una caja de flyball, que contiene un dispositivo de resorte que permite que el perro haga salir mediante pedales una pelota de tenis.
En los países en los que el flyball se practica regularmente (Estados Unidos, Canadá, Inglaterra, Australia, Bélgica), se han inventado diferentes tipos de cajas especialmente adaptadas a esta especialidad. Las cajas que se utilizan con mayor frecuencia en estos países tienen la parte de adelante curva, lo que permite que el perro gire mucho más rápidamente mientras atrapa la pelota, como lo hacen los nadadores.
Desarrollo de las pruebas
En las competiciones oficiales, se colocan los dos primeros perros de cada equipo delante de la línea de partida. Cuando el juez da la señal, los dos perros se lanzan, saltan las cuatro vallas sucesivas y, al llegar a la caja, aprietan el pedal para hacer salir la pelota, que atrapan en el aire para perder el menor tiempo posible, y vuelven hasta sus respectivos guías, saltando nuevamente las cuatro vallas en sentido inverso y transportando la pelota. una vez que han atravesado la ultima valla, pasan el relevo y el segundo perro de cada equipo se lanza, a su vez, a recorrer el circuito.
El cronómetro se detiene una vez que el último concursante del equipo ha atravesado la línea de llegada.
El flyball es una verdadera prueba de velocidad. Los mejores perros tardan menos de 20 segundos en recorrer el circuito. El récord mundial actual es de 16,7 segundos.
Las ventajas del flyball
Este deporte posee numerosas ventajas que han contribuido seguramente a su éxito en los países anglosajones.
En primer lugar, el flyball está abierto a todos los perros, cualesquiera que sean sus orígenes, razas o tamaños. A diferencia del agility, el guía no necesita correr al lado de sus perros, lo que hace que este deporte sea accesible a las personas de edad y a los discapacitados.
Se trata de un juego simple y poco técnico, que no necesita prácticamente ningún adiestramiento, dado que el perro está sometido más bien a un condicionamiento. Lo más difícil es enseñar al perro a apretar el pedal que hace salir la pelota.
El flyball brinda al propietario un medio para mejorar la relación que mantiene con su perro y a éste, la posibilidad de realizar un mínimo de ejercicio físico. Se trata de una actividad lúdica, simpática y entretenida, que se puede practicar fácilmente en medio urbano.
Written by Virginia Gallego
Monday, 14 May 2007
Los siguientes consejos pueden servirte para evitar que tu perro sufra cuando se queda solo en casa.
Tu nuevo cachorro necesita muchas atenciones (compañía, educación y juego) pero también que le enseñen a entretenerse solo y a disfrutar del tiempo cuando se quede solo en casa. Si no, el vacío social en casa puede resultar un lugar muy solitario.
Es de esperar que los cachorros y los perros desarrollen una serie de problemas de comportamiento, como hacer sus necesidades dentro de casa, mordisquear, escarbar o ladrar continuamente, si les damos demasiada libertad y les vigilamos poco durante sus primeras semanas en casa.
Los cachorros y los perros recién adoptados pueden volverse excesivamente dependientes de sus propietarios si se pasan demasiado tiempo “pegados” a ellos durante los primeros días en casa.
Los perros demasiado dependientes normalmente sufren ansiedad cuando se quedan solos en casa e intentarán adaptarse al estrés de quedarse solos dedicándose a las actividades típicas de los perros (mordisquear, escarbar, ladrar…) lo que no tardarán en convertirse en problemas de comportamiento en ausencia del propietario. ¿Y que otra cosa podrían hacer? Los perros con un nivel excesivo de estrés pueden llegar a desarrollar algún comportamiento maniático y pasarse el día dando vueltas en círculo, caminando inquieto o jadeando.
UN SITIO ESPECIAL
Los perros son animales salvajes y les gusta tener su propia “guarida”. Un lugar privado donde estar tranquilo, mordisquear huesos o incluso echarse una siesta. Una buena “guarida” podría ser una jaula de transporte, con una cama dentro. Esta jaula puede ser de gran ayuda para la educación de nuestro perro.
Aparte de su función evidente para transportar al perro en coche o avión, podemos utilizar la jaula para guardar a nuestro perro durante períodos cortos de tiempo mientras no podemos atenderles. De esta manera evitar problemas, que haga sus necesidades dentro de la casa, mordisquee con energía o escarbe cuando no debe. Además el transportín se puede usar específicamente para enseñar a nuestro perro buenas costumbres de conducta higiénica, a establecer la costumbre de mordisquear los juguetes difíciles de romper (tipo kong), para reducir los ladridos excesivos, prevenir que escarbe en el jardín y para aumentar su confianza y su tranquilidad. Para empezar, cuando estés en casa, guarda a tu perro de vez en cuando en el transportín durante “pequeños momentos de calma” para enseñarle buenos hábitos higiénicos y para que vaya ganando confianza. Con el tiempo tu perro aprenderá a querer disfrutar al máximo de corretear por casa tanto si estás tú como si no.
ENSEÑA A TU PERRO A DISFRUTAR DE SU GUARIDA
Una jaula para un perro no es muy distinta de un parque de juegos infantil o de una habitación pequeña. Lo primero que debemos hacer es enseñar al perro a disfrutar al máximo de su jaula y a querer pasar tiempo en ella. Mete toda una ración de su comida diaria dentro de un juguete para morder (tipo kong), átalo a la puerta de la jaula y deja la puerta abierta para que el pero entre y salga cuando quiera. Premia a tu perro cuando esté mordisqueando el juguete y vigílalo si sale de la jaula. Cuando el perro lleve dentro un buen rato mordisqueando el juguete puedes probar a cerrar la puerta. Pon su segunda ración de comida dentro del juguete, mete dentro de la jaula el juguete para morder relleno y cierra la puerta dejando al perro fuera. En cuanto veas a tu perro intentando abrir la jaula para coger su comida, déjale entrar y cierra la puerta cuando entre.
A partir de ahora dale a tu perro juguetes para mordisquear siempre que esté en su jaula. Pronto aprenderá que estar en su jaula es algo bueno, suelen ser períodos cortos y lo pasa bien.
ENSEÑA A TU PERRO A ENSEÑARESE A SI MISMO
Cuando estés en casa mete a tu cachorro de vez en cuando en su jaula con varios juguetes para morder rellenos de comida y golosinas. Meter a un perro en su jaula con uno de estos juguetes es como meter a un niño en una habitación sólo con un videojuego. Esto se llama auto moldeado. Lo único que tienes que hacer es crear la situación, y tu perro se educará a si mismo automáticamente. Cada trozo de comida que consiga sacar del juguete le reforzará el hecho de mordisquear ese tipo de juguete y le mantendrá calmado y en silencio. Tu perro pronto se convertirá en un adicto a los juguetes rellenos y apenas tendrá tiempo para pensar en mordisquear lo que no debe, para ladrar o para escarbar. Y si está felizmente absorto mordisqueando su juguete, se impacientará menos.
CONDUCTA HIGIÉNICA
También podemos utilizar la jaula para predecir los momentos en que nuestro perro necesita hacer sus necesidades. En general si está dentro de la jaula durante períodos de tiempo cortos (una hora o menos) y regulares, inhibirá sus ganas de eliminar. Esto significa que querrá hacerlo en cuanto pase una hora y le saquemos para llevarle a su zona de evacuación, donde le premiaremos efusivamente con un montón de golosinas y caricias. No obstante, no podemos dejarle encerrado durante más de una hora hasta que no esté perfectamente entrenado para ello, ni tampoco dejarle metido mientras estamos fuera de casa, ya que le estaremos obligando a “ensuciar” su cama. De momento, hasta que no esté completamente educado, podemos dejarle en una zona especial para periodos largos (más información en el artículo sobre la conducta higiénica).
LOS PERROS QUE SE QUEDAN SOLOS EN CASA NECESITAN ENTRETENERSE
La consideración más humana que podemos tener con un cachorro que acaba de entrar en la familia es prepararle para adaptarse a los inevitables períodos de soledad en casa y enseñarle a ocupar su tiempo durante estos momentos. Todos los perros necesitan algún tipo de terapia ocupacional. Disfrutar mordisqueando un juguete relleno de comida es la solución más fácil y agradable. Los perros son crepusculares (más activos al amanecer y al atardecer) por lo tanto es más fácil enseñarles a permanecer tranquilos durante el resto del día.
Los primeros días y semanas de un perro en una casa nueva debemos meterle de vez en cuando en su jaula con juguetes rellenos.
Prepara a tu perro para tu ausencia mientras estás presente. Cuando estás en casa es más fácil controlar el comportamiento de tu perro cuando le metes en su jaula varias veces al día un ratito. La primera impresión que asimila tu cachorro de una rutina diaria fija creará una base aceptable y agradable para el futuro. Recuerda que cuando tu perro haya ganado seguridad en si mismo, independencia y esté completamente educado, podrá disfruta de plena libertad por toda la casa y por el jardín el resto de su vida.
Para enseñar a tu perro a permanecer tranquilo y a no ladrar constantemente necesitarás una jaula, unos cuantos juguetes rellenos de comida y unas cuantas golosinas para perros.
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Virginia Gallego
virginiagallego@pdtspain.com
www.pdtspain.com
Original en : http://personales.ciudad.com.ar/clickerargentina/
Muchas veces me preguntan cosas tales como: ¿Qué tengo que hacer para mi perro se siente? ¿Cómo logro que se eche?, etc. Preguntas, estas, que se relacionan con métodos o recetas; como si la técnica se pareciera a un libro de cocina o a un manual de bricolaje. Y, lamento ser yo el que rompa el encanto pero el clicker es mucho más que esto y precisamente ¡eso es lo mejor! Pues cada uno crea su propia forma, porque a la hora de enseñar, vale todo; eso sí, respetemos los principios básicos y no nos alejemos de esta filosofía de entrenamiento.
Para aquellos ansiosos que necesitan de premisas para arrancar, aquí van algunos consejos que hemos dado en llamar: ejercicios básicos.
Sentarse
En el instante que decidas ponerte a trabajar con tu perro no olvides que ese momento es tuyo y de él. Encuentra el tiempo para que los dos estén tranquilos y libres de distracciones; sobre todo en estos primeros pasos que son los más importantes para aprender la técnica y, en la cual tu mascota fijará “la idea”.
Entonces bien, estamos tranquilos con nuestro perro, clicker en mano y premios en un recipiente cercano. Toma un trozo de alimento y acércalo a su cabeza, naturalmente él se acercará a oler tu mano. Si prefieres lo puedes llevar por encima de su cabeza e incluso tocarla. Haz click en el momento en que se esté sentando y no cuando lo haya hecho. Dale el premio. No olvides que el “click” marca y finaliza el comportamiento. Refuerza por sí mismo. Lo que ocurra a continuación no deberá importarte. Es muy probable que se pare para comerlo. No nos interesa. Si no responde al primer intento, no pierdas la paciencia e inténtalo nuevamente.
Importante, no lo ayudes; no le digas ni enseñes lo que tiene que hacer. Nosotros no damos órdenes de antemano al contrario de lo que ocurre en el entrenamiento tradicional. Primero el comportamiento, después vendrá el tiempo de ponerle un nombre a éste.
¿Qué hacer si el perro realiza otro comportamiento como ladrar, saltar o trata de sacar el premio de nuestra mano? La respuesta es muy sencilla: LO IGNORAMOS.
Bien, nuestro perro ya realizó el comportamiento varias veces y lo recompensamos luego de hacer click. Ahora vamos a hacer que se quede en esta posición por más tiempo. Una vez que el perro se sienta lo que haremos es retrasar el instante de hacer sonar el clicker. Moveremos nuestra mano, con el premio en ella, delante de su cabeza y si permanece sentado haremos click. Es importante que permanezcas callado para no confundirlo y así aprenderá que el click finaliza el comportamiento.
Cuando lo creas conveniente deberás retirar tu mano con el premio de su cabeza y, por ejemplo, llevarla hacia tu espalda. Si permanece sentado “click” y premio.
No importa cuanto tiempo te lleve enseñar éste u otro comportamiento. Lo importante es mantener el interés del alumno; por eso las sesiones deben ser cortas, no más de cinco minutos.
Si sobrepasa tus expectativas, fantástico. Prémialo por ello. Si no las cumple, paciencia. Los tiempos son diferentes para cada individuo.
Introduciendo la orden
Una vez que el perro este ofreciendo libremente el comportamiento, antes de hacer click deberás agregar la orden o nombre para éste. Puedes emplear el tradicional “sit”, “sienta”, “siéntate”, sentado, etc; o si prefieres - como decimos en esta parte del mundo- “sentate”. La premisa a cumplir es que debe ser una palabra corta, fácil de pronunciar, que no se confunda con otras y que pueda ser dicha rápidamente. Nombras la palabra, click, premio en este orden. Hasta que la orden desate el comportamiento por sí sola y ya no debas usar el clicker ni el premio para lograr que tu perro se siente.
Por término medio en tres o cuatro sesiones lograrás que tu perro logre este sencillo ejercicio. Si dura más, no desesperes y tenle paciencia.
Aprendiendo a echarse
Con el perro en posición de sentado pon tu mano cerrada (en la que llevas el premio) delante de su nariz y llévala hacia abajo entre su patas delanteras. Su hocico seguirá el movimiento de tu mano y lo más probable es que se incline hacia atrás y abajo. Click y premio, cuando sus patas empiecen a doblarse. Luego lleva tu mano más abajo y si te sigue, click y premio. Se levanta, ya dijimos que no nos importa. Sigamos con estos ejercicios hasta lograr que se eche definitivamente. Él comprenderá que lo que logra el premio ahora, es el echarse y lo hará espontáneamente. Como en el ejemplo del sentado deberemos introducir la orden una vez que el comportamiento esté fijado.
Hasta aquí he descrito dos ejercicios básicos para iniciarnos en esta modalidad de adiestramiento. Es obvio que no son más que dos “recetas” y que de ningún modo pretenden ser dogmas a seguir. Simplemente es nuestro humilde aporte al adiestrador novel que está haciendo sus primeras armas en este apasionante mundo. Nuestra página está abierta a cada inquietud y sugerencia que se plantee. Finalmente, piensen que nuestras mascotas se merecen nuestro afecto y paciencia, por lo tanto en estos primeros pasos es un material que no debe nunca faltar. Tomen su clickers y… ¡a trabajar!
Fuentes:
Melissa Alexander [ http://www.clickersolutions.com/ ]
Karen Prior: “ ¡No lo mates, enséñale!” [ http://www.clickertraining.com/ ]
¿ Cómo se rellena un Kong ?
¿Porqué rellenar un juguete con comida?
El viejo juguete de tu perro, se convierte inmediatamente en novedoso y excitante cuando lo rellenamos de comida. Además de esta forma, tu perro se concentrara en la extracción de la comida en lugar de la destrucción del juguete, y así estará entretenido durante horas y horas. Y lo mejor de todo, mientras tu perro se entretiene mordiendo su juguete favorito, no estará haciendo todas aquellas cosas que no debería.
Los juguetes Kong son perfectos para esta función por su interior hueco y su incomparable fortaleza. Además están fabricados en goma natural no toxica. De esta forma tu juguete Kong se convierte en una herramienta ideal para prevenir y solucionar problemas de comportamiento asociados al aburrimiento y ansiedad por separación. Cada bola de pienso que extraiga será un premio por estar tranquilo, por mordisquear el juguete adecuado y por no ladrar. Esto es una técnica de “adiestramiento positivo”, basada en el premio en lugar del castigo.
¿Cómo se rellena un Kong?
Comenzar con unos juguetes Kong limpios del tamaño apropiado para la mascota (perro, gato, hurón o ave) más grande que pueda tener acceso a ellos.
Las razas pequeñas necesitan Kongs medianos para rellenarlos.
1 Inasequible.
Colocar un trozo pequeño de queso, jamón cocido, o cualquier otra cosa muy muy apetitosa, dentro del agujero pequeño superior.
2 El Postre.
Rellenar aproximadamente un tercio de la cavidad con premios para perros tales como galletas, golosinas, etc.
3 Plato principal.
Rellenar los últimos dos tercios con su alimentacion habitual, a ser posible mezclad con el mismo alimento humedo (latas).
4 Entrante.
Dejar una buena golosina sobresaliendo hacia fuera de la apertura. Los “picoteos fáciles” proveen una recompensa inmediata y estimulan a tu perro a “ponerse manos a la obra” con el trabajo.
Para el perro es importante tener éxito en su “trabajo”. Así que al principio rellénalo de modo que le resulte fácil extraer el contenido. A medida que se hace más experto puedes aumentar la dificultad apelmazando cada vez más los ingredientes.
Gatos y hurones.
El procedimiento general es el mismo: Algo exquisito encajado en agujero pequeño superior, algunas golosinas, su alimento habitual, que si es seco puedes mezclar con latitas de la misma comida, con la malta para las bolas de pelo o con algún suplemento energético en pasta y una galleta sobresaliendo para incitarle a empezar.
A estas mascotas no debes ponérselo muy difícil (no apelmaces mucho los ingredientes) , porque si les cuesta demasiado trabajo dejaran el juguete.
Aves.
Con el mismo procedimiento.
Elige frutas que le gusten y pártelas en pedacitos… incluso frutas secas como dátiles (sin hueso), orejones, etc. y rellena el kong mezclándolas con miel o bizcocho remojado en zumos. Podemos añadir a esta mezcla también algún otro fruto seco crudo triturado como nueces, avellanas o almendras y/o cualquier suplemento alimenticio que deseemos como alfalfa o germen de trigo, etc. Prueba también con arroz y maíz cocidos mezclados con miel
Usa tu imaginación y experimenta distintas recetas para rellenar los Kong, pero sea cual sea tu pequeño amigo, ten en cuenta dos cosas:t
Algunas comidas no son saludables para tu mascota. Los alimentos comerciales tienen los nutrientes necesarios y están equilibrados, siempre que puedas utilizalos.
Si le proporcionas algún extra en su alimentación has de reducir la ración diaria y/o incrementar el ejercicio para evitar la obesidad.
Otras utilidades del Kong
Muchas personas tienen dificultades para medicar a sus mascotas cuando enferman, el Kong puede ser una gran ayuda en estos casos. Esconder la medicación en un suculento Kong te facilitara mucho la tarea.